Femicidio de Silvia Ciarrocchi: el gobierno de Santa Fe puso precio a la información y nadie habla
El gobierno de Santa Fe puso una recompensa millonaria para destrabar el femicidio de Silvia Ciarrocchi, un caso que lleva más de doce años sin culpables. A los vecinos de Wheelwright les toca de cerca: la cifra que ofrece el MPA no es la única sorpresa.
El Gobierno de Santa Fe oficializó una recompensa de 16 millones de pesos para quien aporte datos que permitan identificar al autor o a los autores del femicidio de Silvia Ciarrocchi, cometido en febrero de 2014 en Wheelwright, departamento General López. La medida llega cuando ya pasaron más de doce años del crimen y la causa sigue sin responsables.
La investigación penal está a cargo de la fiscal Ana Belén Stampella, del Ministerio Público de la Acusación (MPA). El objetivo declarado es conseguir información útil, relevante y decisiva para destrabar un expediente que lleva demasiado tiempo sin avances concretos.
Qué pasó la noche del crimen
Ciarrocchi tenía 53 años cuando fue asesinada la noche del miércoles 19 de febrero de 2014. El hecho ocurrió dentro del comercio que funcionaba en su propia vivienda, sobre Avenida Rivadavia y Juan B. Justo, en el acceso a Wheelwright.
Las primeras actuaciones determinaron que la mujer fue hallada sin vida con heridas de arma de fuego. En ese momento se evaluó la hipótesis de un robo, aunque nunca terminó de encajar: en la caja registradora todavía quedaba dinero y el vehículo de la víctima estaba estacionado con las llaves puestas. Esos dos elementos, entre otros, sembraron dudas sobre el móvil real del homicidio.
La recompensa y cómo aportar datos
Quienes tengan información que pueda contribuir al esclarecimiento pueden escribir a [email protected]. Desde el MPA aclararon que la identidad de los informantes y la de los eventuales beneficiarios de la recompensa se mantendrá en reserva antes, durante y después de terminada la investigación o el proceso judicial.
Más de una década después, la Fiscalía sigue buscando elementos para avanzar sobre quienes participaron del crimen. La recompensa es, por ahora, la herramienta más concreta para intentar quebrar el silencio.