Federico Toledo: la Fiscalía pidió 10 años para Budini y descartó el accidente
El pedido de condena se apoyó en un detalle del imputado que cambió la lectura del caso: no fue solo un golpe, fue la decisión de alguien que sabía exactamente lo que hacía.
La décima jornada del juicio oral y público por la muerte de Federico Toledo se desarrolló este lunes 31 de agosto en los tribunales de la capital tucumana. El Ministerio Fiscal solicitó una pena de 10 años de prisión para Santiago Leonel Budini, el joven de 23 años acusado de matar al estudiante de Educación Física y de herir gravemente a su amigo Mateo Martí.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 20 de septiembre de 2025, frente al local bailable Howard’s, ubicado en avenida Sarmiento al 1200. Según la acusación, Budini golpeó primero a Martí y luego, de forma repentina, a Toledo, quien sufrió un traumatismo encéfalo craneano grave que le provocó la muerte en el lugar.
El pedido de la Fiscalía
En su alegato de clausura, el auxiliar de fiscal Miguel Fernández pidió que Budini sea condenado por homicidio simple con dolo eventual en concurso real con homicidio simple en grado de tentativa. Fernández sostuvo que la muerte de Toledo no fue un accidente ni un hecho fortuito, sino el resultado de una conducta asumida por el acusado a pesar de conocer el peligro que generaban sus golpes.
“Fue una tragedia que no se explica como un hecho fortuito, que no se explica como un accidente. Más bien se explica en la decisión que tomó una persona en determinada circunstancia, que conoce las circunstancias en las que actúa y decide actuar conociendo esas circunstancias”, afirmó Fernández.
El representante del Ministerio Público Fiscal destacó que Toledo estaba mirando hacia otro lado y no tuvo posibilidad de defenderse. “Federico no llega ni a poner las manos cuando cae. Recibió un golpe de semejante magnitud por parte del acusado sin ningún tipo de provocación previa, de alerta previa”, agregó.
El rol del entrenamiento en artes marciales
Uno de los puntos centrales de la acusación fue la experiencia de Budini en disciplinas de combate. Según la Fiscalía, el imputado había practicado desde temprana edad boxeo, taekwondo, artes marciales mixtas y jiu-jitsu, y continuaba entrenándose regularmente cuando ocurrió el ataque.
Durante el juicio declararon practicantes y profesores de boxeo que explicaron cómo una persona entrenada puede utilizar todo el cuerpo para incrementar la fuerza de un golpe. Fernández señaló que Budini “puso el cuerpo al servicio de la potencia del golpe”.
El auxiliar de fiscal también hizo hincapié en que los golpes fueron dirigidos a dos zonas del cuerpo especialmente vulnerables: el hígado y el mentón. “¿Adónde fueron dirigidos los golpes de Santiago? En las dos zonas”, planteó, para demostrar la relación entre los conocimientos de boxeo y la potencia de las agresiones.
Las querellas y la defensa
Las querellas, representadas por María Florencia Abdala y Camilo Atim, adhirieron a la teoría del caso del Ministerio Fiscal, pero solicitaron una pena mayor: 15 años de prisión.
Por el contrario, los defensores José María Molina y Ernesto García Biagosch sostuvieron que Budini no tuvo intención de matar y pidieron que sea condenado por homicidio preterintencional y lesiones graves. Según la defensa, el acusado era un aficionado a las artes marciales y no un experto, y su intención era agredir, pero no causar la muerte.
La sentencia se conocerá este miércoles
La jueza Isolina Apas Pérez de Nucci dará a conocer la sentencia este miércoles 2 de septiembre, cuando resolverá la responsabilidad penal de Budini y la calificación jurídica que corresponde aplicar al caso.