Farmacias al límite: PAMI paga a 90 días y los jubilados ya no pueden retirar sus remedios
Un jubilado promedio ya no puede retirar uno de cada cuatro remedios que le receta PAMI. La cadena de pago que se rompió y el número que preocupa a las farmacias.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Lomas de Zamora, Leonardo Fernández, describió un escenario crítico para las farmacias bonaerenses: la demora de PAMI en abonar los medicamentos, que puede llegar a 90 días, choca contra la obligación de las farmacias de pagarles a las droguerías apenas 15 días después de recibir la mercadería.
«Al romperse la cadena de pago, no podemos reponer medicamentos y a su vez las farmacias no pueden asumir sus compromisos con las droguerías», afirmó Fernández a Diario Conurbano.
La ecuación no cierra: el sector estima además una caída del 30% en el nivel de ventas, lo que agrava la reposición de fármacos y deja a los locales con stock cada vez más limitado.
Uno de cada cuatro remedios no se retira
El impacto no es solo financiero. Según las estimaciones del propio titular del Colegio de Farmacéuticos de Lomas de Zamora, 1 de cada 4 recetas de PAMI no se dispensa porque el afiliado no puede pagar la diferencia.
«Hoy el jubilado no puede llevar el medicamento, estamos hablando de un 25% promedio de las recetas de PAMI. No es que no quiere llevarlo, no tiene cómo pagarlo», expresó Fernández.
El problema excede a los afiliados de la obra social: la cadena de abastecimiento en riesgo alcanza también al público general, que puede quedarse sin medicamentos por la falta de reposición en las farmacias.
La desregulación, en la mira
Fernández cuestionó además la desregulación del sector impulsada por el DNU 70/23 del gobierno nacional, que permite la venta libre de medicamentos fuera de las farmacias y el despacho de recetas sin la presencia del director técnico.
«Desde el punto de vista sanitario la desregulación es un disparate. Hay muchas cuestiones que tienen que ver con la seguridad del medicamento y las farmacias son las que resguardan los medicamentos en custodia hasta su dispensa y tienen toda la trayectoria identificada y certificada», planteó.
Para el titular del Colegio Farmacéutico lomense, la salud de la población está «en juego» si no se aborda la situación con una mirada menos «mercantilista» y más centrada en la seguridad sanitaria.
«Los medicamentos no tienen que ser tomados como un producto de consumo más, tenemos que tener una mirada más sanitarista. Los remedios son un bien inelástico, uno lo tiene que tomar sino se complica su patología de base, afecta su calidad de vida. Hay que tener una revisión de la mirada actual, con otro perfil porque lo que está en juego es la salud de la población», concluyó.