Falló un penal, pero se levantó: el golazo de Messi que desató la locura y sus lágrimas al final
¿Cómo pasó Argentina de estar 2-0 abajo a ganar con un golazo de Messi? El capitán falló un penal, pero se levantó, lloró de emoción y nos regaló otra noche épica.
La Selección Argentina estuvo al borde del abismo tras un primer tiempo para el olvido, pero Messi, con un golazo de antología, lideró la remontada y terminó llorando de emoción. El capitán falló un penal, pero no se rindió: su zurdazo imparable marcó el camino a la hazaña y desató el desahogo de todo un país.
¿Qué salió mal en el primer tiempo?
La Albiceleste mostró falencias defensivas y falta de coordinación en la presión alta, similares a las que había sufrido contra Cabo Verde. Llegaban tarde y retrocedían mal, lo que permitió a Egipto tomar una ventaja de dos goles. El penal errado de Messi, el segundo en la Copa, parecía sellar la derrota.
El giro inesperado: jugar y creer
Scaloni ordenó: “Con lo que queda hasta el final”. Y el equipo respondió. No solo con coraje, sino con fútbol. La pelota empezó a circular y, aunque faltó profundidad, llegaron los goles. Messi, con un remate que pocos se atreverían a intentar, puso el 2-1 parcial y encendió la esperanza.
Argentina terminó ganando 3-2 y hasta pudo haber estirado la diferencia. El arquero egipcio, figura en el primer tiempo, no pudo evitar la voltereta.
Lágrimas de emoción y desahogo
Al final, Messi y Scaloni lloraron. No fue por el penal fallado ni por la desventaja, sino por la entrega del equipo. “Noventa y nueve de cada cien futbolistas habrían tirado al techo la pelota que Messi eyectó hacia el gol”, resume la crónica. El capitán, con ocho goles en el torneo, sigue siendo el faro de esta Selección.
¿Alcanza para el bicampeonato? El tiempo lo dirá. Pero lo que nadie discute es que Argentina sigue en el Mundial, y que su capitán, una vez más, demostró que nunca se entrega.