Falcioni ya puso manos a la obra: el primer gesto del “Emperador” que marcó la nueva era en Atlético
¿Qué dijo Falcioni en su primera charla con el plantel de Atlético Tucumán? Los detalles del entrenamiento a puertas cerradas y el gesto privado con una figura clave que marcaron el inicio de su era.
Con el hermetismo como norma, Julio César Falcioni dirigió su primera práctica al mando de Atlético Tucumán, iniciando un ciclo cargado de expectativa y urgencia. El entrenador de 69 años buscó reconstruir la confianza de un plantel golpeado, en una jornada donde las palabras previas al trabajo físico fueron tan importantes como los ejercicios en la cancha.
La actividad en el complejo “José Salmoiraghi” de Ojo de Agua comenzó mucho antes del horario pactado. Desde las 16, un desfile de vehículos ingresó al predio con las ventanillas cerradas, en un claro gesto de blindaje mediático por parte de jugadores y directivos. El objetivo era claro: resguardar al grupo tras días de tensiones deportivas y extradeportivas.
La presentación y una charla clave
Antes del inicio del entrenamiento, se cumplió con el protocolo formal. El presidente del club, Mario Leito, encabezó la comitiva de la Comisión Directiva que presentó oficialmente a Falcioni ante todo el plantel profesional. Lo acompañaron el secretario técnico, Miguel Abbondándolo, y el vicepresidente 2°, Ignacio Golobisky.
Sin embargo, el momento más revelador ocurrió minutos antes de las 18. Falcioni reunió a todo el grupo en un costado del campo para una charla profunda que se extendió por más de 10 minutos. Este primer contacto dialéctico del estratega buscó sentar las bases psicológicas de un proceso que necesita resultados inmediatos.
Un encuentro privado y el trabajo en la cancha
Uno de los puntos significativos de la tarde fue un cónclave privado. Según trascendió, Falcioni y su cuerpo técnico –integrado por Néstor Piccoli, Leandro Somoza y Kenshi Piccoli– mantuvieron una charla exclusiva con el delantero Leandro Díaz, protagonista de un reciente disturbio con un hincha.
Finalmente, llegó el turno del trabajo físico. La práctica se dividió en dos bloques. Los futbolistas con mayor desgaste tras el partido frente a Racing realizaron tareas de baja intensidad para recuperarse. Quienes jugaron pocos minutos o no tuvieron acción se enfocaron en ejercicios con pelota de mayor carga y trabajos tácticos en espacios reducidos, supervisados por Somoza y Piccoli.
Con la mira puesta en el debut de este miércoles frente a Aldosivi en el Monumental José Fierro, esta primera práctica fue más que una toma de contacto. Representó la declaración de principios de un cuerpo técnico que llega para imponer orden en un contexto convulsionado. Falcioni, con la disciplina como bandera, ya comenzó a diagramar un Atlético Tucumán que busca alejarse de la parte baja de la tabla.