Expulsado de un boliche, insultó a la Policía y terminó en la Comisaría: la insólita resolución judicial
Lo sacaron de un boliche por armar escándalo, pero no se fue tranquilo. ¿Qué hizo después y cómo terminó todo en la justicia?
La paciencia de los efectivos se agotó y el hombre fue trasladado a la Comisaría 3. Lo que comenzó como una noche de fiesta terminó con un expediente contravencional y un fallo inesperado.
Un hombre fue expulsado de un boliche en el centro de Roca por protagonizar disturbios, pero su reacción al verse afuera desencadenó una serie de eventos que culminaron en la justicia. Según la información oficial, el hecho ocurrió el 26 de abril alrededor de las 5:35 de la madrugada, en las inmediaciones del local Jagger's, ubicado en la esquina de San Martín y España.
Tras ser retirado del establecimiento, el individuo se negó a marcharse del lugar. En cambio, comenzó a proferir insultos contra los empleados del boliche y también contra los policías que acudieron al llamado. Las autoridades consignaron que mantuvo una actitud hostil y violenta, lo que obligó a la intervención de la fuerza de seguridad.
¿Qué pasó cuando intentaron identificarlo?
Cuando los uniformados intentaron identificarlo, el hombre se negó a proporcionar sus datos y continuó alterando el orden en plena vía pública. Esta conducta llevó a que fuera detenido y trasladado a la Comisaría 3, donde se iniciaron las actuaciones correspondientes por una infracción al Código Contravencional de la provincia.
El expediente fue elevado al Juzgado de Paz de Roca. Allí, el hombre fue notificado en su domicilio sobre las audiencias fijadas durante el trámite, pero no se presentó en ninguna de ellas. Ante esta situación, el juez lo declaró en rebeldía, conforme a lo establecido en el procedimiento contravencional.
La ausencia del acusado no impidió que la causa avanzara. El juez de Paz suplente, Henoch Romero Boue, consideró que el acta confeccionada por la Policía era prueba suficiente para acreditar el hecho y la responsabilidad del hombre. La conducta fue encuadrada en el artículo 40, inciso A, de la Ley Provincial 5592, que sanciona acciones que afectan la tranquilidad y el orden público.
La resolución del Juzgado de Paz
Cuatro meses después del episodio, el magistrado dictó sentencia. El hombre fue condenado por la contravención y recibió una amonestación, una sanción prevista en el artículo 24 del Código Contravencional. Esta medida consiste en una exhortación para evitar futuras infracciones y advertir sobre la gravedad de la conducta, la alteración de la convivencia pacífica y sus posibles consecuencias.
El fallo también instó al hombre a mantener en adelante una conducta ajustada a derecho, conservar el autocontrol y evitar acciones que perturben el orden público. Además, se le advirtió que una reiteración de comportamientos similares podría derivar en una sanción más severa.