Explosión de denuncias por grooming en San Juan: crecieron casi 2.000% en un año
Los casos pasaron de 4 a 80 en un año y los especialistas explican cómo operan los agresores, por qué los chicos de 9 a 14 años son los más expuestos y qué señales deben observar las familias.
Las denuncias por grooming en San Juan crecieron casi un 2.000% durante el primer semestre del año, según datos del Ministerio Público Fiscal. Los casos pasaron de 4 entre enero y junio de 2025 a 80 en el mismo período de 2026, un salto que encendió las alarmas entre especialistas y autoridades.
El fenómeno no se limita al grooming: las denuncias por material de abuso sexual infantil también se cuadruplicaron, al pasar de 27 a 107 casos en la misma comparación, lo que representa un aumento cercano al 300%.
Detrás de estas cifras, los expertos señalan nuevas formas de captación, una mayor exposición de los menores a internet y una sociedad que empieza a reconocer y denunciar situaciones que antes pasaban desapercibidas.
El perfil de los agresores y la vulnerabilidad de los chicos
La psicóloga Silvana Bellotti, con más de 30 años de experiencia clínica y educativa con niños y adolescentes, aseguró que percibe un crecimiento de casos en su consulta. "He visto un crecimiento importante de casos de grooming", afirmó, y relató que algunos pacientes de apenas 9 años le contaron que "de repente les empezó a hablar un extraño".
Bellotti fue contundente al explicar la naturaleza del delito: "El grooming no es un accidente ni un descuido del menor, es un proceso de vulneración". Según la especialista, los agresores utilizan "técnicas sofisticadas de persuasión" y son "especialistas en empatía simulada y manipulación emocional" para construir una falsa relación de confianza.
El proceso, detalló, comienza con conversaciones aparentemente inocentes y avanza hacia pedidos o secretos que aíslan al menor de su entorno: "Van detectando las necesidades afectivas o de pertenencia y van aislando a la víctima de su entorno de cuidado".
La pantalla como escudo del agresor
Bellotti también puso el foco en el diseño de las plataformas digitales. "Los dispositivos tienen estos mecanismos de gratificación y vulnerabilidad emocional. Están diseñados para la recompensa inmediata, los likes, las recompensas en los juegos", explicó. Los agresores explotan esa arquitectura para ganarse la confianza del menor, ofreciendo validación, regalos virtuales y atención.
Además, la pantalla les otorga una falsa sensación de anonimato: "Para el adulto agresor la pantalla funciona como un escudo que facilita el engaño y va a atenuar la percepción del daño que produce". Del otro lado, el menor puede sentir cercanía con un desconocido, "desdibujando los límites de la intimidad", advirtió.
El otro lado de las estadísticas
Emanuel Gómez, especialista en ciberdelitos y ciberseguridad, coincidió en que la hiperconectividad generó nuevas oportunidades para los agresores, pero pidió considerar otro factor: la mayor concientización. "La gente va obteniendo esta información y se anima a denunciar. Algo que sucedía y no lo denunciaban, ahora sí, se toman el tiempo y van a denunciar en el lugar correcto", explicó.
Gómez sostuvo que el aumento no implica necesariamente que todos los casos sean nuevos: "Quizás los números no están tan elevados en relación a lo que se puede cuantificar, sino que ahora sí son visibles los que antes no se veían".
El primer contacto puede ocurrir en un videojuego
Uno de los aspectos más difíciles de detectar es que el acercamiento inicial no siempre ocurre en una red social identificada como peligrosa. Gómez explicó que los agresores pueden iniciar la interacción dentro de un videojuego y luego trasladarla a otros canales. Incluso mencionó que, ante los filtros en plataformas como Telegram, algunos envían dinero por Mercado Pago a cuentas de menores para luego mandar mensajes.
El especialista ejemplificó: un menor puede creer que habla con alguien conocido, pero en realidad es una persona que conoció en Roblox y que lo llevó a seguir comunicándose por otro medio. "Es el arte de la manipulación, por eso yo digo que el grooming es el arte del engaño", remarcó.
Señales de alerta y prevención
Gómez advirtió que los adultos tienen una responsabilidad central al entregar un dispositivo con acceso a internet: "Estamos entregando una herramienta al menor que tiene acceso total, y cuando digo total es total al mundo". Recomendó restringir accesos, horarios y conexiones, y mencionó herramientas de control parental como Family Link, gratuita y útil para supervisar el uso.
Sin embargo, el control tecnológico no alcanza. Bellotti señaló que muchos adultos creen que porque un niño sabe manejar un teléfono, también sabe cuidarse, y los dejan solos frente a situaciones que exceden su capacidad emocional. "No es únicamente que haya más riesgo, sino que las herramientas de captación se han sofisticado, mientras que estos espacios de diálogo protector de la familia y la comunidad no van creciendo al mismo ritmo", sostuvo.
Entre las señales que pueden encender una alerta, Gómez mencionó pasar demasiado tiempo en la computadora, aislamiento, cambios en los horarios de conexión, contraseñas complicadas o una actitud introspectiva. Estas señales no implican necesariamente un caso de grooming, pero pueden servir para que los adultos se acerquen y escuchen.
La prevención no pasa solo por prohibir, sino por acompañar. Para los especialistas, es clave que los adultos sepan qué plataformas usan los chicos, con quién interactúan y qué comparten, además de establecer horarios y usar control parental. Pero ninguna aplicación reemplaza al diálogo: un menor que recibe un mensaje extraño o un pedido incómodo debe saber que puede contárselo a un adulto sin temor a ser castigado.
Las cifras obligan a encender las alarmas, aunque también reflejan que cada vez más personas conocen el delito y se animan a denunciar. Mientras las plataformas cambian, la principal herramienta sigue siendo que los adultos conozcan el mundo digital de sus hijos y los acompañen de manera activa. Porque, como resumió Gómez, "el grooming es el arte del engaño".