Ex fiscal de Santa Fe, detenido por un fraude millonario: cómo operaba la maniobra
Un ex fiscal con un apellido pesado en la Justicia de Santa Fe quedó preso. Usaba su cargo para firmar oficios y mover plata que no era suya. Lo que encontraron en las cuentas judiciales lo delató.
Mariano Ríos Artacho, ex fiscal del Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe, quedó en prisión preventiva acusado de liderar una organización que desvió fondos de cuentas judiciales durante siete años. La investigación estima que el perjuicio al Estado asciende a 425 millones de pesos.
La medida fue dispuesta este miércoles por la jueza María Trinidad Chiabrera tras una audiencia imputativa que se extendió por tres días. El ex funcionario, que ya arrastraba otros problemas legales, está sindicado como jefe de una banda que utilizaba cuentas del Banco Municipal vinculadas a legajos fiscales para transferir dinero a personas ajenas a las causas.
Según la fiscal general María Cecilia Vranicich, la corrupción de funcionarios públicos es "un objetivo priorizado" por el MPA. La funcionaria aseguró que se enteraron del caso hace tres meses y que la investigación está en una "etapa de probabilidad".
El mecanismo del desvío
El fiscal Adrián Spelta, de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos, explicó que Ríos Artacho firmaba oficios para ordenar transferencias a personas sin relación con los expedientes. Esos fondos, que salían de las arcas estatales, circulaban en una estructura piramidal hasta llegar al propio ex fiscal.
En total se detectaron 148 cuentas en las que intervino el acusado. Hasta ahora se analizaron 48, y en 12 de ellas se hallaron delitos que incluyen peculado, fraude a la administración pública y falsedad ideológica de instrumentos públicos. El monto defraudado, actualizado desde 2017, rondaría los 425 millones de pesos, de los cuales una parte fue devuelta en tres de los casos.
La ludopatía como argumento
Ríos Artacho declaró en la audiencia y reconoció los hechos, pero aseguró que sufre ludopatía. Spelta indicó que la jueza consideró esa circunstancia como una enfermedad que podría atenuar una futura pena, aunque no anula la responsabilidad penal.
La Fiscalía sostiene que la organización estaba encabezada por Ríos Artacho y que participaban cuatro organizadores: Héctor M., Fabricio R., Gustavo C. y el abogado Emilio B. Todos ellos quedaron detenidos. Otros siete imputados, señalados como receptores de las transferencias, fueron liberados.
En cuanto a los controles internos, Spelta señaló que los oficios llevaban una segunda firma. "Al primero que engañaron fue al segundo fiscal, que debía revisar la formalidad; después al banco y finalmente a todos nosotros y a la sociedad", dijo.
La investigación, que es considerada la "punta del iceberg", aún tiene unas 100 cuentas por evaluar. Los cargos imputados incluyen 21 hechos de peculado, 15 de fraude a la administración pública y 21 de falsedad ideológica.