Europa arde: vuelve el calor y el miedo a que las llamas se descontrolen
El sur de Europa enfrenta horas críticas: mientras bomberos luchan contra incendios históricos, una nueva ola de calor amenaza con avivar las llamas. ¿Podrán contener el fuego?
El sur de Europa no logra tomar respiro. Mientras España y Francia intentan contener los incendios forestales más devastadores en décadas, una nueva ola de calor amenaza con reavivar las llamas y las evacuaciones se multiplican. Este martes, España levantó algunas órdenes de evacuación, pero la alerta sigue al rojo vivo.
Más de 120.000 hectáreas quemadas, cientos de casas destruidas y cientos de miles de evacuados: el balance provisorio de los incendios que desde hace días castigan el sur de Europa es escalofriante. En España, el incendio de Ávila ya es el peor de la historia reciente del país. En Navas del Rey, al oeste de Madrid, los vecinos que pudieron regresar encontraron un paisaje desolador: zonas calcinadas, autos quemados, neumáticos y asientos reducidos a ceniza.
"La casa se ha salvado. Todo lo demás se puede reconstruir, volver a plantar, y lo más importante es que nosotros y toda la familia está viva", dijo Fernando Bolaños, de 68 años, con alivio entre las ruinas. Ada López, vicealcaldesa de Navas del Rey, estima que unas "50 casas han sido quemadas y unas 50 han sido dañadas, que son recuperables".
¿Qué viene ahora?
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, advirtió que el país enfrenta "unas horas críticas" ante el aumento de temperaturas, viento y brisas que podrían avivar las llamas. En Pelayos de la Presa, a 55 km al oeste de Madrid, el alcalde describió los días más duros como el paso de un "monstruo". "Hemos estado en guerra contra el fuego y ahora tenemos alrededor una zona de guerra", declaró Antonio Sin.
Las causas de los incendios están claras: la sequía y las olas de calor excepcionales desde junio, potenciadas por el cambio climático, han vuelto los bosques altamente inflamables. "La alarma climática suena con fuerza, desde todas las direcciones", afirmó Simon Stiell, jefe de ONU Clima.
Francia también sufre
En el suroeste de Francia, cerca de Burdeos, el megaincendio que arrasó 42.000 hectáreas (el doble de la superficie de la ciudad de Buenos Aires) "sigue estabilizado", según las autoridades, pero se registraron 14 reavivamientos en un solo día. "Tememos cada día que pasa", confesó Pierre Marie, un voluntario en Lege Cap-Ferret, quien denunció que los bomberos no reciben suficiente apoyo y tuvieron que comprar sus propias bombas portátiles y tanques de agua.
La oposición francesa ya critica la gestión de seguridad civil del presidente Emmanuel Macron, a pocos meses de las elecciones de abril, donde la extrema derecha aparece como favorita. Este martes, otras 4.000 personas fueron desalojadas de alojamientos turísticos en Lacanau, sumando 220.000 evacuados desde el 22 de julio, en el peor incendio desde 1949.