Estuvieron presos por mentir en el cuádruple crimen de La Plata, pero la Justicia dio vuelta todo
Patricia Godoy y Marcelo Tagliaferro llevaban meses presos por haber mentido, según la Justicia, en el caso más resonante de La Plata. La Sala IV de Casación revisó las pruebas y encontró un punto que cambió la historia: qué dijo el fallo sobre sus testimonios.
La Sala IV del Tribunal de Casación Penal bonaerense revocó las condenas por falso testimonio agravado que pesaban sobre Patricia Godoy y Marcelo Tagliaferro y dispuso que recuperen la libertad de inmediato. La resolución, firmada este miércoles 28 de octubre, dio vuelta así el fallo que en diciembre de 2025 los había mandado a prisión por sus declaraciones en la investigación del cuádruple crimen de La Plata.
Los jueces sostuvieron que la acusación no logró demostrar, más allá de toda duda razonable, que ambos hubieran declarado a sabiendas de que lo que decían era falso para complicar a Osvaldo Martínez, expareja de una de las víctimas y tiempo después desvinculado de la causa.
Godoy había recibido una pena de cuatro años y seis meses, mientras que Tagliaferro fue condenado a siete años. La imputación se apoyaba en que sus relatos habían contribuido a colocar a Martínez como sospechoso del asesinato de Micaela Galle, de 11 años; su madre, Bárbara Santos; su abuela, Susana de Barttole; y Marisol Pereyra, amiga de la familia, todas muertas el 27 de noviembre de 2011 en un departamento platense.
El remisero y la foto que pudo torcer el recuerdo
Uno de los ejes del fallo fue el testimonio de Tagliaferro, el remisero que trasladó a Pereyra hasta la vivienda donde se cometió el crimen. Según declaró, vio salir del lugar a un hombre con el torso desnudo y tiempo después lo identificó como Martínez.
Para los magistrados, esa identificación pudo haber quedado contaminada por la exposición posterior del sospechoso en los medios. La hipótesis del tribunal es que el testigo pudo haber rearmado mal un recuerdo a partir de esa imagen, sin que eso pruebe que haya mentido de forma deliberada.
La resolución también descartó que el móvil económico explique su relato. La recompensa de $300.000 ofrecida por información sobre el caso se publicó el 1° de marzo de 2012, es decir, después de sus dos primeras declaraciones. Por ese motivo, el dato no alcanzaba para sostener que hubiera inventado todo desde el principio para cobrar.
El cuestionamiento a los estereotipos en el testimonio de Godoy
Respecto de Godoy, Casación objetó que se hayan usado estereotipos de género para evaluar lo que dijo, en especial la idea de que resultaba raro que una mujer caminara sola por la calle de noche.
El fallo revisó además los elementos que situaban a Martínez en su casa durante parte de la noche. Algunos testigos afirmaron haberlo visto allí entre las 20 y las 22, pero para el tribunal esa circunstancia no permite descartar que haya salido y vuelto cerca de la 1.30. Los registros de antenas de telefonía celular tampoco probaban que hubiera permanecido en su domicilio toda la madrugada.
Casación remarcó que las inconsistencias o los posibles errores en los relatos, por sí solos, no bastan para acreditar que los testigos hayan declarado sabiendo que decían una falsedad.
Cómo se llegó a esta instancia
Micaela, Bárbara, Susana y Marisol fueron asesinadas a golpes y puñaladas en un departamento de La Plata el 27 de noviembre de 2011. La investigación apuntó primero contra Martínez y su imputación se sostuvo sobre todo en los testimonios de Tagliaferro y Godoy.
Con el avance de la causa, Martínez quedó desvinculado y en 2014 Javier Quiroga fue condenado a prisión perpetua como único autor del cuádruple crimen. Años más tarde, los dichos de los dos testigos derivaron en un juicio por falso testimonio agravado que terminó con ambos condenados en diciembre de 2025, acusados de haber mentido sobre la identidad del asesino.
Ahora la instancia revisora revocó esa decisión al entender que la acusación no superó el estándar de duda razonable. Los jueces aclararon que la absolución no significa afirmar que todas las declaraciones hayan sido necesariamente verdaderas, sino que no se probó que los testigos hayan incurrido a propósito en falso testimonio.