Las salteñas llenan las aulas universitarias y sacan más títulos que los varones. Sin embargo, cuando llegan al mercado laboral, la brecha salarial y la informalidad las golpean de lleno. El informe oficial revela qué pasa puertas adentro del empleo en Salta.
Las mujeres salteñas completan más estudios que los varones en todos los niveles, pero esa ventaja se diluye cuando entran al mercado laboral: su ingreso medio es 30,7% menor que el de los hombres. La conclusión surge del informe "Rol de las mujeres en Salta", que la Dirección General de Estadísticas y Censo de la Provincia presentó en el marco del ciclo "Un Buen Dato, Café y algo más que estadísticas".
Los indicadores educativos y de empleo se apoyan en la Encuesta Permanente de Hogares del Indec correspondiente al cuarto trimestre de 2025, según se explicó durante la exposición en el Departamento Económico del organismo.
Las aulas, territorio femenino
La brecha educativa a favor de las mujeres se repite en cada tramo del sistema y se agranda con el nivel de formación. Entre los salteños que terminaron la primaria, el 51,5% son mujeres. La proporción sube al 53,2% entre los que completaron el secundario y trepa al 57,7% entre los egresados de carreras terciarias o universitarias: casi seis de cada diez títulos superiores quedan en manos de mujeres.
El fenómeno también se mide en la matrícula. Durante 2025, ellas fueron el 58,8% de los inscriptos en la Universidad Nacional de Salta (Unsa), el 60,4% en la Universidad Católica de Salta (Ucasal) y el 63,1% en la Universidad Provincial de Administración, Tecnología y Oficios (Upateco).
Por facultades, Ciencias de la Salud de la Unsa concentra al 14,2% de las matriculadas de esa casa de estudios. En la Ucasal, Ciencias Jurídicas reúne al 20,5% de las alumnas, mientras que en la Upateco la Tecnicatura Universitaria en Gestión de Personas alcanza el 7,6%.
Del título al trabajo: el otro mapa
Esa superioridad en las aulas no se replica en el empleo. En el último trimestre de 2025, la tasa de actividad femenina se ubicó en 39,4% frente al 52,8% masculino, una diferencia superior a los 13 puntos. La tasa de empleo marca 36,6% para ellas y 50,2% para ellos, y el desempleo golpea más fuerte a las mujeres: 7% contra 4,9%.
Entre las que consiguen trabajo, el 13,8% está subocupada por falta de horas, casi cuatro puntos por encima del 9,8% de los varones. La estructura ocupacional suma otra asimetría: el 71,9% de los patrones son hombres, mientras que dos de cada tres trabajadores familiares sin remuneración son mujeres (66,4%).
Las ramas de actividad también muestran realidades separadas. El 21,2% de las ocupadas se desempeña en el comercio, el 14,1% en servicio doméstico, el 13,8% en hotelería y restaurantes y el 13,1% en la enseñanza. Entre los varones pesan la construcción (20%) y el comercio (18,6%). Los contrastes más nítidos aparecen en el servicio doméstico —14,1% de mujeres contra 0,6% de hombres— y en la construcción —0,6% frente a 20%—.
Informalidad y bolsillo
El trabajo en negro castiga más a las salteñas: la tasa de informalidad femenina llega al 55,5%, mientras que la masculina es de 50,5%. A eso se suma la brecha salarial del 30,7% y un dato que la explica: el 61% de las mujeres se ubica entre los cinco primeros deciles de ingresos, es decir, en la mitad que menos gana de la provincia.
Pocas en los lugares de decisión
La representación política sigue siendo esquiva. Solo 2 de los 23 senadores provinciales son mujeres, y representan a los departamentos de Anta y Rosario de Lerma. En la Cámara de Diputados hay 14 mujeres y 46 varones, mientras que entre los intendentes la relación es de 8 a 52.
El Poder Judicial presenta un panorama distinto: allí trabajan 1.580 mujeres y 1.021 varones, según datos de octubre de 2025, con mayor presencia femenina en las categorías de funcionarios y personal administrativo.
Salud materna y violencia de género
La tasa de mortalidad materna fue de 5% en 2025, con siete fallecimientos registrados en el grupo de 25 a 39 años. El indicador había tocado un pico de 11,4 en 2021, bajó a 3 en 2023 y volvió a subir a 4,9 en 2024. El Ministerio de Salud Pública informó además 3.562 interrupciones del embarazo durante 2025: 3.198 voluntarias (IVE) y 364 legales (ILE).
En materia de violencia, la Oficina de Género del Poder Judicial contabilizó 187 casos entre femicidios y muertes violentas o dudosas en Salta entre 2017 y agosto de 2026. De ese total, 114 son femicidios y 73 son muertes violentas o dudosas, categoría que el informe discrimina desde 2023.
Los femicidios caratulados cayeron de 21 en 2017 a 6 en 2025, pero en lo que va de 2026 ya suman siete, uno más que en todo el año anterior. A ellos se agregan cinco muertes violentas o dudosas de mujeres, ocurridas en los departamentos de Orán, Anta, Capital, Rosario de Lerma y Metán.
Entre enero y junio de 2026 se registraron 13.905 denuncias por violencia, apenas por encima de las 13.787 del mismo período de 2025.