Estafa de la rueda pinchada en Rawson: las condenas que recibió la banda que vendía motos y huía
La banda de la Villa 17 de Agosto que vendía motos con la excusa de la rueda pinchada ya tiene sentencia. Uno irá preso, otro quedó en libertad condicional y la tercera imputada sigue en libertad con restricciones.
La banda de la Villa 17 de Agosto que estafaba con la excusa de una rueda pinchada tiene sentencia. Dos de los tres acusados fueron condenados en un juicio abreviado por cuatro hechos de estafa, mientras que la tercera imputada quedó en libertad con restricciones.
La investigación estuvo a cargo de la UFI de Delitos Informáticos y Estafas, con el fiscal Mariano Juárez Prieto y la ayudante fiscal Guadalupe Segado. La jueza de Garantías Flavia Allende homologó el acuerdo, y el defensor oficial Germán Riveros asistió a los imputados.
El modus operandi: la rueda que nunca se inflaba
El mecanismo era simple pero efectivo. Publicaban motos en Marketplace de Facebook a precios tentadores, con perfiles falsos como el de “Diego López”. Cuando la víctima llegaba con el dinero, aparecía el problema: la rueda estaba pinchada. El vendedor ofrecía ir a inflarla o emparcharla a un taller cercano y nunca volvía.
El caso más insólito ocurrió el 26 de junio. Un hombre mayor compró una Motomel 110cc y entregó 250.000 pesos en efectivo y un celular. El estafador, que se había presentado como el suegro del vendedor, le dijo: “Dame un segundo, inflo la rueda y vengo”. Mientras la víctima esperaba, unos chicos del barrio se le acercaron y le soltaron la verdad: “¿Vos también caíste? Estos son chorros”.
La misma receta se repitió en otros dos casos, con el supermercado Átomo de Rawson como punto de encuentro. En junio, un hombre transfirió 300.000 pesos por otra Motomel 110cc a la cuenta de Carlos Samuel Godoy Carrizo. El 3 de agosto, un joven pagó 300.000 pesos por una Zanella 110cc a la misma cuenta. En ambos, la excusa de la gomería fue el pasaporte a la fuga.
El falso alquiler que completó la saga
El repertorio no se limitaba a las motos. El 22 de abril, Carlos Samuel Godoy mostró una casa en Villa San Damián a una joven que había visto un anuncio en Facebook. Acordaron la operación por 300.000 pesos, pero la víctima terminó transfiriendo 230.000 pesos a la cuenta de Dayana Rocío González y entregando otros 295.000 pesos a una tercera mujer.
El 26 de abril, la joven llegó con el camión de mudanza y se encontró con el verdadero propietario, que le dijo que la casa no estaba en alquiler. La estafa quedó consumada de la manera más cruel.
Las penas: uno preso, otro condicional y una en libertad
El acuerdo de juicio abreviado puso a cada uno en su lugar por el delito de estafa en concurso real por cuatro hechos.
Hugo Sebastián Peruzzi (37), con antecedentes por robo y drogas, recibió la pena más dura: 1 año y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial.
Carlos Samuel Godoy Carrizo (29), albañil sin antecedentes que prestó su cuenta bancaria y su rostro para las operaciones, fue condenado a 2 años de prisión condicional.
Dayana Rocío González (33), pareja de Peruzzi y con una condena previa por estupefacientes, quedó formalizada por los cuatro hechos, pero la jueza Allende dispuso su libertad con medidas de coerción morigeradas mientras avanza su situación procesal.