El intendente Matías Taccetta siguió de cerca un operativo que encendió fuego a propósito en la Reserva Laguna La Zeta. La franja elegida no es casual: es la primera barrera ante un eventual ingreso del fuego desde los campos vecinos.
Un operativo con fuego controlado se desplegó en un punto clave de la Reserva Natural Urbana Laguna La Zeta. El objetivo no fue apagar un incendio, sino anticiparse a uno. La quema prescrita, dirigida por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego de la Secretaría de Bosques de Chubut, buscó sacarle combustible al bosque justo donde el fuego podría entrar desde los campos linderos.
La intervención se concretó en el límite oeste de la reserva, una franja que funciona como primera barrera ante un eventual avance del fuego desde predios vecinos. El intendente Matías Taccetta siguió de cerca la jornada.
Quiénes participaron del operativo
El trabajo articuló a varias instituciones: el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, la Municipalidad de Esquel, el INTA, la Universidad San Juan Bosco, Bomberos Voluntarios y la brigada del Parque Nacional Los Alerces. Cada organismo aportó personal y equipamiento bajo la coordinación del área provincial.
La quema se sumó a las tareas de poda que se venían realizando en el arbolado, con cortes de hasta cuatro metros de altura, para despejar los estratos bajos y dificultar que el fuego trepe.
Qué se quema y para qué
La técnica consiste en aplicar fuego de forma planificada y controlada sobre pastos secos, hojas, ramas y restos vegetales que se acumulan en el suelo del bosque. Al eliminar ese material, se corta la continuidad del combustible: el fuego encuentra menos para alimentarse, avanza más lento y pierde intensidad si llega a desatarse.
El beneficio no termina ahí. Las brigadas ganan mejores condiciones de acceso y trabajo en sectores que, de otro modo, quedarían trabados por la vegetación densa.
Una herramienta que exige precisión
Lejos de improvisar, la quema prescrita depende de personal especializado, equipos de apoyo y ventanas meteorológicas y operativas estrictamente definidas. Antes de encender, un diagnóstico técnico determina qué sectores y qué momentos son los adecuados para intervenir, siempre con la mira puesta en reducir riesgos y proteger el bosque.
En un escenario de incendios forestales cada vez más difíciles de contener, la experiencia en Laguna La Zeta deja un antecedente valioso para Esquel. La planificación, el manejo de la vegetación y la coordinación entre organismos aparecen como las herramientas centrales para cuidar los bosques y dar más seguridad a la comunidad.