Esperó 30 años su escritura y lo que pasó en el acto la dejó sin palabras
Esperó más de tres décadas para firmar la escritura de su casa. Cuando finalmente la tuvo en la mano, el acto le reservaba un premio que no esperaba: la beneficiaria número 7.500 se llevó un televisor y contó qué significa para ella ese papel.
El programa ‘Escriturá Tu Casa’ cruzó este martes un umbral que el Gobierno provincial venía persiguiendo desde hace dos años y medio: más de 7.500 escrituras tramitadas y entregadas a familias que viven en viviendas sociales, sin importar a qué plan habitacional pertenecen. El gobernador Claudio Poggi encabezó la ceremonia y celebró el número como la prueba de que la iniciativa cambió la relación de los vecinos con su casa.
Detrás de la cifra hay una decisión administrativa. Según recordó el mandatario durante el acto, el Programa nació al detectar una falla estructural en las dependencias estatales que intervenían en el trámite: el circuito era denso, tedioso y estaba atado a una tasa que ninguna familia podía pagar. “No había predisposición del gobierno anterior para que escrituren”, aseguró Poggi.
Cómo se destrabó el circuito
La respuesta fue ordenar las áreas que participan del proceso —Vivienda, Registro de la Propiedad Inmueble, Catastro, Rentas y Escribanía de Gobierno— para desarmar la barrera burocrática. Además, se eliminó la vieja tasa del 30% y se firmó un convenio con el Colegio de Escribanos que bajó el costo de la escritura a un tercio de los honorarios mínimos de un profesional.
Con ese esquema, cada familia fue pasando al centro del recinto a recibir su título dominial. Para algunos fue el cierre de décadas de trámites; para otros, el punto de partida para planificar el futuro. En total, 7.503 familias obtuvieron su escritura en los últimos dos años y medio.
La historia detrás de un papel
Mabel Morales, vecina del barrio Los Paraísos, resume lo que significa el documento. “Hace diez años perdí a mi único hijo, quedé viviendo sola. Pero tengo nietos y es muy importante tener algo que es mío, que yo decido qué hacer con mi casa. Es lo único que me queda, para algunos puede ser poco pero para mí es muy especial, es el sostén que me queda”, contó.
Morales esperó más de tres décadas para firmar. “Es muy satisfactorio sentir que el techo es tuyo”, dijo, y explicó que sin la reducción del costo no habría podido concretarlo: “Hace más de 30 años estoy esperando esto, si no me hubiesen ayudado bajando el costo no lo hubiera podido hacer, al ser jubilada se me hacía muy difícil. La verdad que me atendieron muy bien”.
Para Fernanda Alanis y su esposo Fabián, la escritura significa otra cosa: respaldo. “En este contexto, que está tan difícil todo, asegurarte que la casa es tuya es una alegría inmensa, es tranquilidad y paz para nosotros y para nuestros hijos. Somos todos parte de este proceso”, señaló la vecina del barrio Viviendas Productivas.
Alanis además usa su hogar como sede de una Escuela de Danzas que funciona hace más de una década. “Empecé con nada y de a poco lo fui llenando, está precioso y ahora también sé que es mío”, comentó.
Premios, regularizaciones y una segunda capa de protección
Para festejar el hito, el Gobierno sorteó regalos entre las familias presentes: sets de valijas, pavas eléctricas, hornos pizzeros y tostadoras. La fortuna quiso que Marcela Domínguez, la beneficiaria número 7.500, se llevara un televisor. “La casa siempre fue de mi mamá, pero ella la puso a mi nombre para que me quede. Estoy muy emocionada, no lo imaginábamos, es una seguridad muy importante”, expresó.
En el mismo acto se entregaron seis decretos de regularización dominial, el trámite que permite cambiar la titularidad de una vivienda cuando quien la habita no es el adjudicatario original. El documento actualiza los registros oficiales y habilita el inicio del proceso de escrituración.
Quienes ya tienen su escritura pueden sumar una segunda capa de seguridad jurídica con el programa complementario ‘Protegé tu Casa’, gratuito y voluntario, que demanda entre uno y dos días. “Es para que la casa no quede sujeta a remates o subastas ante cualquier inconveniente económico que atraviese la familia”, subrayó el Gobernador.
Roberto Olguín fue uno de los 13 vecinos que recibieron su acta de afectación al beneficio. “La verdad que estamos muy contentos, es bueno saber que tenemos una vivienda protegida por cualquier problema que podamos tener en el futuro”, resaltó. Y agregó: “Hoy por hoy la casa es todo, el techo propio hay que cuidarlo como sea”.





