Esperan el colectivo hace 30 años en Río Blanco: lo que una vecina contó antes de la peregrinación
En Río Blanco hay vecinos que hace 30 años esperan el colectivo y nunca llega. A horas de la primera peregrinación al Santuario, una residente contó cómo el abandono del municipio les cambia la vida. ¿Qué pidieron?
A horas del inicio de las caminatas al Santuario, los vecinos de Río Blanco denuncian que el servicio de colectivos es casi inexistente y que el municipio no mantiene los espacios públicos. Una residente con tres décadas en la localidad contó cómo la falta de transporte y de obras les complica la vida diaria, justo cuando se espera una llegada masiva de peregrinos.
Irma vive en Río Blanco desde hace 30 años. En ese tiempo, dice, el servicio de colectivos funcionó con normalidad una sola vez. El resto fue esperar sin certezas, sobre todo los fines de semana de peregrinación, cuando la demanda se multiplica y las unidades no alcanzan.
Un servicio que no llega
La falta de alternativas y de competencia entre empresas deja a los residentes prácticamente aislados. "Con el transporte son muchos años. Mire, yo ya tengo acá 30 años vividos y de los 30 años creo que una sola vez se puso a colectivos así normal [...] Lo que más quiero son los horarios a recorrer. No vamos a ir a esperar una hora y no pase ningún colectivo porque puede pasar", relató la vecina.
A eso se suma la nula difusión oficial sobre los diagramas y las paradas habilitadas durante las jornadas festivas. Quienes trabajan en San Salvador de Jujuy o Palpalá quedan rehenes de la incertidumbre. "Si uno entra a las 8 de la mañana a trabajar, va a entrar a las 10 de la mañana. Y eso no es justo para nosotros que vivimos acá", cuestionó Irma.
El municipio, ausente
El otro frente de reclamo es el estado de abandono de los espacios recreativos y turísticos. Irma denunció que los vecinos deben hacer por cuenta propia tareas que le corresponden al municipio. Durante la recorrida, se la vio realizando trabajos de canalización y limpieza con sus propios medios.
Ante la inminencia de la primera peregrinación dominical, la mujer pidió una intervención urgente del Ejecutivo municipal. En concreto, solicitó la reparación, pintura y construcción de bancos en el parque, además de la puesta en valor de los juegos infantiles, como hamacas y calesitas.
También reclamó la instalación de cartelería indicativa clara para orientar a los visitantes en los accesos a la escalera principal del santuario, y un vallado perimetral que ordene el flujo de personas y proteja las áreas verdes.
Con la llegada masiva de peregrinos prevista para los próximos días, la comunidad de Río Blanco espera una respuesta inmediata de las autoridades. Mientras tanto, los vecinos siguen esperando el colectivo y haciendo lo que el municipio no hace.