Escapó descalza y con la cara marcada: lo que hizo su novio cuando la encontraron
Una madrugada en Puerto Deseado terminó con una mujer de 23 años pidiendo auxilio en una remisería, descalza y con la cara marcada. La policía salió a buscarlo y lo encontró a metros de la casa que compartían: qué pasó cuando lo vieron entrar.
Una joven de 23 años entró descalza a una remisería de Puerto Deseado con el rostro lastimado y sangre en la piel. Eran pasadas las 4 de la madrugada del lunes 19 cuando pidió auxilio, según la denuncia que después formalizó contra su pareja, un hombre de 29 años al que acusó de golpearla a puñetazos y patadas.
El alerta llegó al 911 por un llamado anónimo cerca de las 4:15. La mujer estaba en el local de la remisería San Jorge, en la esquina de Rosa de Wilson y doctor Fernández, llorando y con manchas de sangre visibles.
La fuga y el rastrillaje
Frente a los uniformados de la Comisaría local, la joven relató que la discusión con su pareja había escalado hasta la violencia física: recibió golpes de puño y patadas en la cara y en distintas partes del cuerpo. Después de la golpiza logró zafarse y salir corriendo.
También les dio detalles del agresor y les dijo dónde podían encontrarlo: en la vivienda que ambos alquilaban. Con esos datos, los efectivos montaron un operativo por la zona y lo interceptaron justo cuando intentaba entrar al inmueble.
De acuerdo con la información policial, el hombre estaba en evidente estado de ebriedad y reaccionó con hostilidad cuando le hicieron preguntas. Arrojó un celular y llegó a intentar patear al personal que lo redujo.
Detención, denuncia y una recaída
El sospechoso quedó aprehendido e incomunicado. Un médico lo revisó y luego fue alojado en la dependencia policial.
La mujer, en tanto, fue atendida en el hospital. Más tarde se presentó en la Oficina de la Mujer para radicar la denuncia y pedir medidas de prohibición de acercamiento y contacto.
Mientras completaba ese trámite se descompensó. Manifestó dolor de cabeza y una inflamación en el antebrazo y la muñeca derechos, por lo que solicitaron un nuevo traslado al hospital para practicarle radiografías y suministrarle analgésicos.
La joven aclaró que no quería recibir asistencia de la Dirección de Políticas de Género. El caso quedó en manos del Juzgado de Instrucción y Penal Juvenil Nº 1, que ordenó que el hombre cumpla los plazos legales, fije domicilio y quede a disposición del magistrado.