Escándalo en SUTRAPPA: cómo hacían caer la ficha cada 30 metros para cobrar hasta cuatro veces más
La protesta en el corralón de SUTRAPPA dejó dos detenidos y un saldo de violencia. La directora del organismo anticipó que hay más de 70 licencias denunciadas por cobro indebido y que no permitirán que se estafe a los vecinos.
Una noche de máxima tensión se vivió en el corralón de SUTRAPPA, en avenida Ejército del Norte y San Juan, cuando una protesta de taxistas derivó en agresiones, piedrazos y disparos de postas de goma por parte de la Infantería. El conflicto se originó tras una serie de operativos de control que detectaron taxímetros adulterados que cobraban hasta el cuádruple de la tarifa legal.
La directora del organismo municipal, Valeria Amaya, explicó a Los Primeros que los controles comenzaron en paradas críticas con reiteradas quejas vecinales, especialmente en la Terminal de Ómnibus y en la esquina de 24 de Septiembre y 9 de Julio. Allí, los inspectores encontraron unidades que alteraban deliberadamente los dispositivos.
El método: fichas cada 30 metros y hasta cuatro tarifas
Mientras la normativa vigente establece que la ficha debe caer cada 100 metros o un minuto de espera, en los vehículos secuestrados se comprobó que el pulso caía cada 30, 50 o 70 metros, o que incluso contaban con hasta cuatro tarifas distintas programadas en un mismo aparato.
Esta alteración provocaba que un viaje que habitualmente cuesta unos 7.000 pesos terminara facturándose entre 20.000 y 30.000 pesos. Para evitar reclamos infundados o desmentidas posteriores, los inspectores municipales realizan las pruebas a bordo del vehículo utilizando odómetros calibrados para medir los 100 metros exactos y registran todo el procedimiento en video como respaldo probatorio.
Caravana violenta y agresión a un chofer de grúa
Durante el operativo en la Terminal, los taxistas exigieron que también se controle a un vehículo particular que prestaba servicio para Uber. Los inspectores procedieron a secuestrar dicho rodado por falta de carnet profesional y habilitación. Sin embargo, los choferes no se dispersaron: siguieron en caravana a las grúas municipales hasta el corralón de avenida Ejército del Norte.
“Cuando iban ingresando al corralón, le pegaron una trompada al chofer de la grúa que tenía la ventanilla baja. Se metieron todos adentro del predio y le exigían a los inspectores que liberen los taxis secuestrados. Es un grupo que no pertenece a ningún gremio formal y muchos de ellos tienen licencias denunciadas. Se excusan en Uber para no hacerse cargo del delito que estaban cometiendo con los relojes”, denunció Amaya.
Intervención policial y dos aprehendidos
Cerca de las 23:00, ante la hostilidad generalizada, acudieron efectivos de la Comisaría Seccional Séptima, Grupo de Operaciones Complejas (GOC) de Infantería y motoristas del 911.
Hacia la medianoche, cuando las fuerzas de seguridad iniciaron el despeje de la calzada, un grupo de manifestantes comenzó a recoger piedras y escombros de la calle San Juan para arrojarlos contra el personal policial y los directivos municipales, intentando volver a ingresar por la fuerza al corralón.
Ante esta situación, Infantería efectuó disparos disuasivos al aire con postas de goma para hacer retroceder a los agresores. Como resultado del operativo, dos choferes fueron reducidos y trasladados a la seccional bajo la causa de "Atentado y resistencia contra la autoridad". La Fiscalía Criminal de Turno dispuso el pedido de antecedentes personales de ambos para evaluar su situación procesal.