Escándalo en el Iescer: apartaron a la directora y vice por denuncias de maltrato laboral
¿Sabías que el Iescer vivió un infierno laboral con denuncias, renuncias y hasta intervenciones policiales? Conocé todos los detalles del escándalo que llevó a la salida de sus autoridades.
El Ministerio de Educación de Córdoba separó a Mónica Pérez y Jussara Galli de sus cargos como directora y vicedirectora del Iescer, tras una ola de denuncias por maltrato laboral que incluyeron renuncias y pedidos de licencias psiquiátricas. En su lugar, designaron a Sonia Mir como directora normalizadora.
¿Qué pasó en el Iescer?
Pasaron las vacaciones de invierno y el segundo semestre de 2026 arrancó con cambios drásticos en el Instituto de Enseñanza Superior del Centro de la República (Iescer). El Ministerio de Educación decidió apartar a Mónica Alejandra Pérez y Jussara Maya Galli, aunque no se trata de una sanción definitiva. Según informaron, es un “cambio transitorio del lugar de prestación de servicios” mientras se sustancia un sumario administrativo iniciado en 2025. Las autoridades no pierden derechos laborales ni salario.
En ese marco, Sonia Alejandra Mir fue designada de manera transitoria como directora normalizadora, con el objetivo de “garantizar el normal funcionamiento institucional”.
Denuncias que vienen de lejos
Las denuncias contra Pérez y Galli comenzaron a circular desde 2022. Si bien el Ministerio no dio detalles del sumario, fuentes cercanas indicaron que la mayoría de los reclamos son por maltrato laboral y persecución contra docentes y administrativos. La tensión fue tal que provocó renuncias y un incremento de licencias psiquiátricas.
Un docente que prefirió mantener su identidad en reserva recordó que desde que asumieron la conducción, la institución se alejó de su objetivo fundacional. Entre los cambios más criticados: la eliminación de la Fundacer (creada por Ángel Diego Márquez) y la modificación del horario. El Iescer nació para formar a trabajadores, con actividades después de las 18. Con Pérez y Galli, los horarios se adelantaron y a las 18 ya no quedaban actividades académicas. Además, tras la pandemia, la mayoría de las carreras pasaron a ser virtuales, con clases presenciales esporádicas.
“Se vivía un clima de tensión permanente. Si una opinión no gustaba, se hacía un acta, que es el comienzo de una sanción. En lugar de dialogar, todos los días había guerras de posiciones”, explicó el docente.
Intervenciones policiales y de emergencia
La situación llegó a tal extremo que la policía tuvo que acudir al instituto en al menos cuatro ocasiones, convocada tanto por las directivas como por trabajadores. En dos oportunidades, también asistió el servicio de emergencias por crisis derivadas del clima laboral hostil.
El ministro de Educación, Horacio Ferreyra, decidió investigar a fondo y, mientras tanto, fortalecer la institución. “Estas actuaciones se enmarcan en un proceso orientado al fortalecimiento del Iescer, de sus ofertas académicas, de la calidad del servicio educativo y de toda su comunidad”, señalaron desde la cartera.
Además, se dispuso el acompañamiento permanente de un equipo de supervisoras y técnicos especializados que trabajarán junto a la nueva conducción para asegurar el normal desarrollo de las actividades y sostener un clima de bienestar.

