Escándalo en Diputados: Jara levantó la sesión y apuntó contra los que querían seguir
La sesión del viernes 9 de octubre en Diputados terminó antes de tiempo. Javier Jara la levantó y ahora explicó por qué: una empleada golpeada, un recinto sin garantías y un detalle reglamentario que lo habilitaba. Los que pedían seguir debatir no esperaban su respuesta.
El vicepresidente primero de la Cámara de Diputados de Santa Cruz, Javier Jara, rompió el silencio y justificó la suspensión de la sesión ordinaria del viernes 9 de octubre. Lo hizo con un comunicado oficial en el que aseguró que la medida no fue una jugada política, sino una respuesta obligada a una situación de violencia y desorden que puso en riesgo a los trabajadores del cuerpo.
Según su versión, el detonante fue un hecho concreto: una empleada de la Cámara recibió un golpe en uno de sus brazos. Jara contó que antes de pedir la intervención de seguridad, se acercaron a la oficina de protocolo y encontraron a la trabajadora dolorida y en estado de shock. Recibió asistencia de inmediato y, más tarde, presentó una denuncia penal.
El legislador, que estaba a cargo de la conducción de la sesión, explicó que su decisión se apoyó en el artículo 157 del Reglamento Interno, que lo faculta a suspender el debate ante situaciones de desorden generalizado que impidan garantizar el funcionamiento del recinto.
El otro argumento: proyectos fuera del orden del día
Jara también apuntó al manejo parlamentario. Dijo que se intentó incorporar al debate asuntos que no estaban formalmente habilitados en el orden del día y recordó que el artículo 122 establece que los temas deben tratarse siguiendo el orden previsto.
Antes de tomar la determinación, el vicepresidente primero y el secretario general de la Cámara, Diego Castro, mantuvieron una conversación con el comisario responsable del operativo de seguridad. Según lo que le transmitió el jefe policial, no estaban dadas las garantías necesarias para asegurar el funcionamiento normal del recinto ni para preservar la integridad física de las personas presentes.
Con ese diagnóstico, Jara dio por finalizada la sesión y postergó el tratamiento de los proyectos legislativos.
Respuesta a las críticas de otros diputados
El comunicado también sirvió para contestar a los legisladores que cuestionaron la interrupción de la actividad parlamentaria. Jara ratificó su postura y advirtió que seguirá aplicando los mismos criterios mientras tenga la responsabilidad de presidir las sesiones.
En ese tramo, apuntó contra quienes, según su interpretación, pretendían continuar con el debate pese a las condiciones de seguridad denunciadas y a las disposiciones reglamentarias vigentes. Afirmó que no comparte la postura de los que priorizaron la continuidad de la sesión por encima de la integridad física de los trabajadores legislativos.
Finalmente, sostuvo que la Cámara debe garantizar el debate democrático y el tratamiento de los problemas de Santa Cruz dentro de un marco de respeto institucional. Manifestó su disposición a seguir trabajando con los distintos bloques políticos y expresó su intención de que la actividad legislativa se retome a la brevedad, una vez que estén garantizadas las condiciones de seguridad y funcionamiento del recinto.