Escándalo en Córdoba: lo que una maestra les hacía a sus alumnos de 3 años
Una maestra de un jardín de infantes fue detenida tras denuncias de 18 familias. ¿Qué es lo peor que habría hecho dentro del aula?
La comunidad educativa de Córdoba, España, está conmocionada tras la detención de una maestra de Educación Infantil acusada de maltratar a 18 niños de entre tres y cuatro años en un colegio público. Los padres denunciaron encierros, golpes y tocamientos que habrían ocurrido dentro del aula.
La docente fue arrestada el 12 de marzo por la Policía Nacional y quedó en libertad con cargos, pero apartada de sus funciones mientras la Justicia investiga. Las 18 familias afectadas presentaron denuncias formales, lo que desencadenó el operativo policial.
¿Qué denunciaron los padres?
Según consta en las denuncias, los niños relataron episodios de maltrato físico y psicológico. Entre los hechos más graves, los menores dijeron que la maestra los encerraba en el baño a oscuras mientras lloraban, les pegaba en las manos, les tiraba del pelo y les pellizcaba las orejas y el cuello.
Además, los padres aseguraron que la docente les realizaba tocamientos y masajes en sus partes íntimas, una situación que generó alarma y conmoción en toda la comunidad escolar.
Consecuencias psicológicas y falta de apoyo
De acuerdo con el diario Córdoba, los niños afectados estarían sufriendo consecuencias psicológicas tras estos episodios. Los padres también señalaron que la maestra podría tener problemas psicológicos, y que la denuncia desató una fuerte controversia dentro del colegio.
En principio, las familias manifestaron que no recibieron apoyo de la dirección del establecimiento, lo que profundizó el malestar y la preocupación por la seguridad de los niños.
La causa avanza en la Justicia
El Juzgado de Instrucción número 1 de Córdoba tomó intervención en el caso y ya recibió las diligencias de la Policía Nacional. Por el momento, la docente permanece en libertad con cargos, pero apartada del aula mientras la Justicia intenta esclarecer lo ocurrido.
La investigación sigue en curso y la comunidad educativa espera respuestas y medidas concretas para garantizar la protección de los niños.