Enzo rompió el silencio sobre la final con España: qué le respondió a sus viejos cuando lo llamaron
Lo llamaban su papá y su mamá para preguntarle qué había pasado en la final. Enzo Fernández atendió el teléfono y contestó sin vueltas: qué les dijo sobre las teorías que envolvieron la caída ante España.
La final del Mundial 2026 quedó marcada para siempre en la memoria de los argentinos y también en la de los propios jugadores. La caída ante España desató todo tipo de versiones entre los hinchas, y Enzo Fernández decidió hablar por primera vez para poner las cosas en su lugar.
El mediocampista reveló que las teorías conspirativas lo salpicaron de lleno, incluso en el círculo más íntimo. “Me llamaban por teléfono mi papá, mi mamá, preguntándome qué había pasado... No pasó nada, todo mentira, todo inventado”, contó sin vueltas.
Lejos de buscar excusas, el jugador fue directo a la hora de analizar lo que ocurrió en la cancha. “Fueron superiores. Hay que aceptar y reconocer que el rival fue mejor”, sostuvo.
El desgaste físico que condicionó al equipo
En diálogo con el programa Los Edul, Enzo explicó que el equipo de Scaloni no llegó en las mejores condiciones a la definición del torneo. El calor y la humedad de Miami en el cruce contra Cabo Verde, más el posterior partido frente a Suiza, fueron minando las energías del plantel.
“La verdad es que algunos chicos también estaban tocados, con problemas físicos. Te diría que la mitad del equipo”, confesó. Y sumó: “Se hicieron muy desgastantes también las últimas semanas, los últimos momentos del Mundial. El grupo llegó con lo justo”.
El palito de Enzo y la arenga de Messi
Pese a la derrota, el volante se animó a imaginar un escenario distinto. “En los penales ganábamos. Obviamente. Teníamos al Dibu. Sabíamos que no falla ahí”, lanzó, dejando flotando la idea de que la historia podría haber tenido otro final.
También se refirió a las palabras que Lionel Messi les dedicó antes de salir a la cancha, una arenga que generó suspicacias entre los fanáticos. “Me acuerdo de la final, hablando de que seamos nosotros, que disfrutemos, que no le debemos nada a nadie. Fueron momentos que quedan siempre grabados”, recordó.
La autocrítica por la expulsión
Sobre el final del partido, Enzo vio la segunda amarilla por una falta ante Laporte y dejó al equipo con un jugador menos para el alargue, algo que terminó incidiendo en el desarrollo del encuentro.
El mediocampista no esquivó el tema y mostró su costado más sincero. “La expulsión me la reprocho, obviamente. A ningún jugador le gusta que lo expulsen y menos en una final del mundo. Me dolió mucho”, admitió.
Con el paso del tiempo, la herida fue cerrando: “Lo fui aceptando porque es un momento que no me hubiese gustado vivir, pero lo entendí como parte del fútbol”.