Envió un correo a una sinagoga: lo que ocultaba su mensaje dejó helados a los investigadores
Un joven de 24 años quedó detenido tras amenazar a una sinagoga en Rosario. Pero su correo escondía algo más: una conexión con una red extremista internacional que busca captar jóvenes vulnerables. ¿Qué descubrieron los investigadores?
Un estudiante de Historia de 24 años fue detenido en Rosario tras enviar un correo electrónico amenazante a un templo judío. Los investigadores descubrieron que el joven estaría vinculado a la red extremista internacional “764”, dedicada a captar menores y promover violencia extrema.
Según informaron fuentes del caso, el joven escribió un correo electrónico intimidatorio en el que manifestaba su intención de colocar un explosivo en una sinagoga, transmitir el ataque en vivo y luego disparar contra los sobrevivientes. La investigación estuvo a cargo del Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina.
¿Qué decía el mensaje?
En el texto, el sospechoso hacía referencias a ataques terroristas ocurridos en el exterior y utilizaba consignas vinculadas a comunidades extremistas de internet. También aparecía la frase “No Lives Matter”, asociada a espacios digitales de ideología nihilista y violenta que promueven el desprecio por la vida humana.
Los investigadores detectaron además referencias directas a “764”, una red extremista internacional señalada por organismos de seguridad por captar menores a través de internet y promover contenidos relacionados con autolesiones, violencia extrema y abusos.
¿Qué hallaron en el análisis?
En el correo, el acusado incluyó un enlace a un grupo de Telegram vinculado a esa comunidad. Allí, según detallaron las fuentes, usuarios de distintos países compartían material relacionado con sadismo, gore y prácticas de autolesión.
Durante el análisis del contenido, los agentes encontraron una lista con supuestos integrantes de la organización a nivel mundial. El documento incluía roles jerárquicos como “líder del terror”, “consejo del terror” y “miembros”, además de instrucciones para sumarse a la red mediante mensajes privados.
“Es real. Detrás de esos usuarios hay personas. Por ahora son perfiles virtuales, pero la intención es identificar a cada uno”, explicó uno de los investigadores ligados al caso.
La información recopilada será compartida con fuerzas de seguridad de otros países a través de Interpol para intentar identificar a los integrantes de la organización.
¿Qué otros elementos encontraron?
En otro de los materiales analizados aparecían mensajes escritos con aparente sangre, dibujos de pentagramas y símbolos vinculados al ocultismo. Los investigadores consideran que estos elementos forman parte de la estética utilizada por ciertos grupos extremistas digitales para generar impacto y captar jóvenes vulnerables.
Las autoridades señalaron que durante 2026 ya se registraron al menos cuatro amenazas similares en Argentina vinculadas al grupo 764, algunas dirigidas contra universidades e instituciones educativas.
La causa continúa bajo investigación mientras se analiza el alcance de los contactos internacionales detectados en los dispositivos y plataformas utilizadas por el detenido.