Entró por la fuerza, la tomó del cabello y la golpeó: la violenta agresión que sufrió una mujer en Villa de Merlo
Un hombre violó una orden de restricción, entró por la fuerza a la casa de su expareja en Villa de Merlo y la golpeó brutalmente. La víctima logró escapar con su hijo de tres años. ¿Qué decidió la Justicia?
Un hombre de 31 años fue detenido tras violar una orden de restricción, ingresar a la vivienda de su expareja y atacarla a golpes de puño en el rostro. Ocurrió durante la madrugada del 24 de julio en Villa de Merlo, mientras la víctima estaba con su hijo de tres años.
Según informaron fuentes judiciales, el agresor tenía una prohibición de acercamiento vigente desde el 3 de marzo de 2026, con un plazo de 180 días. A pesar de la medida, ingresó por la parte trasera de la casa y sorprendió a la mujer.
¿Qué pasó esa madrugada?
La Fiscalía detalló en la audiencia que, una vez dentro, el hombre tomó a la víctima del cabello y le propinó varios golpes de puño en el rostro. La mujer logró zafarse y escapar hasta la Comisaría 42, donde radicó la denuncia. Personal de salud constató las lesiones y extendió el certificado médico correspondiente.
El imputado fue detenido por efectivos policiales y puesto a disposición de la Justicia. En la audiencia de este sábado ante el Juzgado de Garantía N° 2, la Fiscalía le formuló cargos por desobediencia a una orden judicial y lesiones leves agravadas por el vínculo de pareja y por mediar violencia de género. El acusado se abstuvo de declarar.
¿Qué pasará ahora?
La defensa solicitó una prórroga de ocho días para ampliar el análisis del caso y realizar nuevas pericias psicológicas. El juez Jorge Osvaldo Pinto hizo lugar al pedido, por lo que el imputado permanecerá alojado en una dependencia policial hasta que se reanude la audiencia, donde se definirá su situación procesal y la eventual medida de coerción.
El caso vuelve a poner en alerta sobre la violencia de género, especialmente cuando las medidas de protección son incumplidas. La rápida intervención permitió resguardar a la víctima y al menor, pero el episodio expone una vez más la gravedad de estas situaciones y la necesidad de respuestas efectivas.