Entró a un supermercado con una faja llena de mercadería: lo atraparon y un fiscal tomó una decisión que indignó a todos
Policiales · San Juan

Entró a un supermercado con una faja llena de mercadería: lo atraparon y un fiscal tomó una decisión que indignó a todos

Un empleado vio que el hombre entró con una mujer y una nena que entretenían a la cajera. Minutos después lo enfrentó y descubrió lo que llevaba escondido bajo la ropa: lo que pasó después con el fiscal es lo que nadie esperaba.

Un episodio de inseguridad en un supermercado de Capital terminó con una resolución que despertó la indignación de los trabajadores del comercio: el sospechoso fue reducido tras intentar llevarse mercadería escondida entre sus prendas, pero un ayudante fiscal dispuso que recuperara la libertad.

El hecho ocurrió el lunes 2 de noviembre, cerca de las 20:05, en el supermercado Fuentes de avenida Alem 1099 Sur. El hombre, de 40 años e identificado como Alfredo Emanuel Vargas, fue sorprendido cuando intentaba sustraer distintos productos sin pagar.

La maniobra que llamó la atención de un empleado

Sergio Fuentes, de 56 años, contó que notó algo raro apenas el hombre entró al local junto a una mujer joven y una niña. Según su versión, ambas se encargaron de entretener a la cajera mientras el sospechoso empezaba a ocultar mercadería entre la ropa.

El trabajador lo siguió con la mirada y advirtió que tenía el cuerpo abultado tanto adelante como en la espalda. Debajo de las prendas llevaba una faja donde, siempre según su relato, había colocado alrededor de 15 artículos.

Cuando Fuentes lo enfrentó y le pidió que se detuviera, se desató un forcejeo. Al hombre se le cayeron parte de los productos que intentaba llevarse, entre ellos jabones y detergentes. Logró zafarse del agarre e incluso se sacó el buzo para escapar, pero un proveedor que estaba en el lugar le bloqueó el paso y entre ambos consiguieron reducirlo.

Así lo mantuvieron retenido unos 20 o 25 minutos, hasta que llegó la Policía.

Golpes, amenazas y un operativo de tres horas

Fuentes aseguró que durante el forcejeo el sospechoso lanzó codazos y puñetazos para liberarse. También denunció que lo amenazó de muerte a él y a su padre, diciéndole que sabía dónde vivía y conocía sus movimientos. Según su testimonio, la intimidación alcanzó además a algunas clientas que estaban en el supermercado.

Al lugar llegaron alrededor de ocho móviles policiales y unos diez uniformados, que permanecieron cerca de tres horas en el comercio realizando las actuaciones.

La expectativa era que Vargas fuera trasladado a Flagrancia por el intento de robo y las amenazas denunciadas. Sin embargo, de acuerdo con el relato de Fuentes, el ayudante fiscal Alejandro Solera comunicó que no consideraba de interés mantenerlo detenido y ordenó su liberación aplicando el criterio de oportunidad.

La decisión cayó mal entre los empleados, sobre todo porque, según el comerciante, el hombre había salido del Penal hacía apenas una semana y media.

Frente a esa resolución, la Policía labró una contravención por disturbios y lo trasladó a la Comisaría 3ª. No obstante, el comerciante aseguró que desde esa dependencia le informaron que cerca de las 22:30 volverían a dejarlo en libertad.

El quinto robo en el mismo comercio

Fuentes reveló que el supermercado ya sufrió cinco robos y que esta fue la quinta persona a la que logró retener personalmente. Recordó que en episodios anteriores los delincuentes habían usado armas, algo que esta vez no se detectó.

Durante el forcejeo, el trabajador llegó a temer que el hombre tuviera una punta escondida en la faja, lo que le sumó preocupación a la hora de reducirlo. También advirtió por el riesgo que corrieron los clientes, entre ellos personas mayores que podrían haber sufrido complicaciones en medio de semejante tensión.

“Nosotros podemos ser víctimas de un robo y parece que no pasa nada. A mí lo que me interesan son las personas, mi padre y mis empleados”, expresó Fuentes, visiblemente molesto.

El comerciante cuestionó que, pese al procedimiento policial y a la retención del sospechoso, la intervención terminara sin la detención que esperaba, y sostuvo que hay numerosos testigos dispuestos a dar cuenta de lo ocurrido.

“No podemos vivir así, con este tipo de gente en libertad. Parece que somos nosotros los que tenemos que estar encerrados”, manifestó.

El episodio reavivó el debate sobre la respuesta judicial frente a los hechos de inseguridad. La decisión de aplicar el criterio de oportunidad y sus fundamentos corresponden a la intervención fiscal, cuya versión no fue incluida en el testimonio aportado.

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