Entró a un kiosco del centro con una tijera cortacadena: lo que descubrió la policía al revisar sus datos
Los vecinos escucharon los ruidos, llamaron al 911 y la policía lo acorraló en General Paz y Rioja. Pero al revisar sus datos, apareció algo que complica todavía más su situación.
Un hombre de apellido Costanza, con frondoso prontuario, fue detenido a las 2:15 de la madrugada en pleno centro sanjuanino, luego de que los vecinos alertaran que estaba desvalijando un comercio de la zona. Al revisar sus datos, la policía se encontró con que tenía pedidos de captura vigentes y antecedentes por merodear con un bolso lleno de efectivo.
El sospechoso, domiciliado en el departamento Pocito, ya estaba bajo la lupa policial. La noche anterior había sido visto rondando de manera sospechosa varias viviendas particulares de la zona, cargando un bolso con una gran cantidad de dinero en efectivo que nunca pudo justificar.
El ataque al kiosco y la reacción de los vecinos
Durante la madrugada, Costanza redobló la apuesta: destrozó el candado de un kiosco ubicado en la intersección de calles Belgrano y Tucumán. Fueron los propios vecinos quienes escucharon los ruidos del ataque al comercio y llamaron de inmediato al 911.
Personal del Cuerpo Especial de Vigilancia, junto a efectivos de la Comisaría 3ª, desplegaron un operativo cerrojo y lograron reducirlo en la esquina de General Paz y Rioja.
El secuestro y los pedidos de captura
Al momento de la requisa, las autoridades le secuestraron una tijera cortacadena negra y amarilla de la marca Crossmaster.
Al ingresar sus datos en el sistema policial, saltó que Costanza contaba con un pedido de captura activo por violar múltiples artículos de la Ley 941-R (infracciones contravencionales), además de otras dos órdenes judiciales emitidas por el Primer Juzgado de Faltas.
Tras este último intento de robo, quedó a disposición de la UFI Delitos contra la Propiedad bajo la carátula de tentativa de robo.