Entró a su guardia en un hospital de Las Heras y a los 20 minutos ya no estaba: la decisión que tomó el Gobierno
20 minutos en una guardia del Hospital Carrillo y una salida sin aviso por WhatsApp: la médica pidió volver, pasar a planta y cobrar indemnización. El Gobierno ya tomó una decisión y quedó formalizada en el Boletín Oficial.
El Gobierno de Mendoza ratificó el cese de una médica que se desempeñaba en el Hospital Dr. Ramón Carrillo, en Las Heras, y rechazó el recurso con el que la profesional pretendía recuperar su puesto, ingresar a la planta permanente y cobrar una indemnización por daños y perjuicios.
La medida quedó formalizada mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial. La profesional, identificada por sus iniciales C.S.M., trabajaba bajo un Acuerdo de Servicios Personales para Prestaciones Indispensables, una modalidad contractual de carácter transitorio.
Los antecedentes que pesaron en la decisión
De acuerdo con el expediente, el vínculo fue dado de baja tras una serie de antecedentes vinculados con su desempeño. La documentación oficial menciona llamados de atención por problemas de convivencia dentro del servicio y observaciones por deficiencias técnico-asistenciales en la atención de pacientes menores de edad.
El episodio que desencadenó todo
El hecho que terminó de precipitar la rescisión del contrato ocurrió el 10 de noviembre de 2023. Según el decreto, C.S.M. había ingresado a una guardia programada y, unos 20 minutos después, se retiró del hospital sin autorización.
La profesional comunicó su decisión a la jefatura mediante un mensaje de WhatsApp y, de acuerdo con la resolución, dejó el servicio asistencial sin cobertura. El Gobierno consideró que ese episodio, sumado a los antecedentes del expediente, justificaba la finalización del contrato.
Qué reclamó la médica y por qué le dijeron que no
Tras el cese, la médica sostuvo que la baja encubría una sanción disciplinaria y cuestionó que se hubiera dispuesto sin un sumario previo. También pidió ser reincorporada a la planta permanente del Ministerio de Salud y, en forma subsidiaria, reclamó una indemnización.
El Ejecutivo rechazó ese planteo al considerar que la profesional no era personal de planta sino contratada bajo una modalidad temporaria, por lo que no contaba con la estabilidad propia de los empleados permanentes del Estado.
El decreto señala además que la utilización sucesiva de contratos no genera automáticamente un derecho a ingresar a planta y remarca que, como regla general, el acceso a cargos permanentes requiere un concurso de antecedentes y oposición.
Finalmente, el Gobierno rechazó tanto el recurso de C.S.M. como sus pedidos de incorporación a planta permanente e indemnización, con lo que quedó firme la decisión administrativa de dar por terminado su vínculo con el Hospital Carrillo.