Entró a la casa de sus hermanos y los apuñaló: la escalofriante frase que pronunció antes del segundo ataque
Una seguidilla de ataques familiares terminó con una condena de casi 5 años de prisión. ¿Qué dijo el agresor antes de apuñalar a su segunda víctima?
Joaquín Aldo Benencia fue condenado a 4 años y 10 meses de prisión efectiva tras una escalada de violencia que incluyó apuñalamientos, amenazas y un robo. Los hechos ocurrieron en Palpalá y Alto Comedero, Jujuy, y el rápido accionar policial evitó una tragedia mayor.
La sentencia fue dictada por el juez Alejandro Máximo Gloss, quien homologó el acuerdo de juicio abreviado entre la fiscal María Laura Calderón y la defensa. Benencia reconoció su culpabilidad por homicidio simple en grado de tentativa (dos hechos), robo simple y amenazas (dos hechos), y fue trasladado de inmediato al Servicio Penitenciario provincial.
¿Cómo empezó todo?
El primer episodio ocurrió el 7 de septiembre de 2024 en el Asentamiento 4 de Agosto, barrio Alto Comedero. Bajo los efectos del alcohol o estupefacientes, Benencia se peleó con un desconocido y luego comenzó a amenazar a un grupo de personas: “Los voy a matar a todos, los voy a c... a tiros”, gritó. Luego fue a la casa de una de las víctimas y repitió las amenazas frente a sus familiares.
El ataque más sangriento
El 3 de mayo de 2026, alrededor de las 15, Benencia irrumpió en la vivienda de su medio hermano Kevin Mamaní, en el barrio San José de Palpalá. Sin mediar palabra, lo acorraló en el baño y lo golpeó. Luego fue a la cocina, tomó un cuchillo y le asestó múltiples puntazos en el torso y el brazo. La pareja de Mamaní gritó pidiendo auxilio, lo que distrajo al agresor y permitió que la víctima escapara. Mamaní corrió dos cuadras antes de desvanecerse por la pérdida de sangre.
Pero Benencia no se detuvo. Caminó hasta la casa de su hermana Fátima Cari, a quien encontró en la vereda alarmada por los gritos. “Ahora es tu turno”, le dijo, y comenzó a apuñalarla. La joven logró correr ensangrentada hacia unos vecinos que la protegieron.
Un policía que asistía al primer herido vio el segundo ataque e intervino. Aunque Benencia amenazó al uniformado con el cuchillo, el efectivo logró reducirlo y desarmarlo.
El robo que cerró el historial
El 19 de mayo, alrededor de las 18.30, Benencia volvió a actuar en Alto Comedero. Forzó la puerta de una casa y robó dos garrafas de 10 kilos mientras los dueños estaban ausentes. Ese hecho completó la serie de delitos que finalmente llevaron a su condena.