Entró a la casa de su expareja por la ventana y lo hallaron durmiendo en una habitación
Un hombre rompió la ventana de la casa de su expareja y se metió a dormir en una habitación. Lo que pasó después, cuando la Policía lo encontró, define la seguridad en tu barrio.
Un hombre fue aprehendido en Caleta Olivia tras ingresar presuntamente sin autorización a la vivienda de su expareja, a la que accedió rompiendo una ventana. El episodio ocurrió durante la madrugada y terminó con el sospechoso detenido mientras dormitaba en el interior de la propiedad.
El hecho se registró alrededor de las 5:50 en un sector residencial de esa ciudad santacruceña. Una vecina advirtió la presencia del hombre dentro del inmueble y se comunicó con la propietaria, quien dio aviso a la Policía.
Al llegar, la mujer confirmó a los efectivos que el sujeto era su expareja. Según su relato, ambos continúan casados, aunque él se habría retirado del domicilio tiempo atrás y ya no residiría allí.
La denuncia y las medidas de protección
La víctima manifestó que en ocasiones anteriores habría sufrido agresiones físicas y amenazas que también alcanzaron a integrantes de su familia. Con su autorización, los agentes ingresaron a la casa junto con personal del Comando de Patrullas.
Durante la inspección, encontraron al sospechoso en una de las habitaciones, donde estaba dormitando. Fue aprehendido y trasladado al hospital local para un examen médico. Además, se realizaron diligencias con personal de Criminalística y se dio intervención a la División de Investigaciones.
La mujer formalizó la denuncia y solicitó medidas cautelares. La Justicia de Familia dispuso una prohibición de acercamiento a menos de 500 metros y restricciones para establecer contacto o comunicación con ella durante 180 días.
Qué dispuso la Justicia
En paralelo, la Justicia Penal ordenó relevar las cámaras de seguridad de la zona y tomar declaraciones a los efectivos que participaron del procedimiento y a la denunciante. También se dispuso que la dependencia policial realice rondas preventivas durante cinco días.
Una vez cumplidos los plazos legales, el hombre recuperó la libertad y quedó a disposición de la sede judicial interviniente, mientras continúan vigentes las medidas de protección ordenadas para la mujer.