Entre ratas, perros y basura: el drama de las 450 familias que viven al borde del río Arenales
Más de 450 familias en el asentamiento San Javier viven rodeadas de roedores y basura, mientras la leptospirosis avanza. ¿Qué medidas se tomarán?
En el asentamiento San Javier, al sudeste de Salta, el 33% de los perros analizados dio positivo a leptospirosis y ya hay dos casos humanos confirmados. Allí, más de 450 familias conviven a diario con roedores, animales abandonados y un río contaminado.
Un estudio realizado sobre 33 perros de la cuenca del río Arias-Arenales detectó que 11 presentaban anticuerpos contra la bacteria Leptospira, lo que representa un 33% de positividad. El serovar identificado fue Ballum, asociado a roedores. El director general de Coordinación Epidemiológica, Francisco García Campos, explicó que el último brote importante ocurrió en 2008 tras una inundación en Rivadavia, y que la aparición de un nuevo caso humano motivó la investigación.
¿Qué dicen los vecinos?
Sara Laguna, vecina del lugar, contó: “Siempre tratamos de cuidar a los chicos, pero es difícil porque hay muchísimos animales y ellos siempre quieren jugar”. Recordó que los problemas empezaron con dermatitis por pulgas de chanchos y vacas, y luego llegaron la sarna y ahora la leptospirosis. Laura Espejo agregó que “se ven ratas bastante grandes” y que en verano los niños se bañan en el río sin conocer los riesgos.
María Laguna pidió mejor acceso al agua segura y fumigaciones periódicas. “La tierra le hace salir ampollitas a mi hijo”, dijo, y denunció que durante la noche se hacen quemas que llenan de humo las casas.
El estudio que encendió las alarmas
García Campos detalló que la bacteria se transmite por orina de animales infectados y puede sobrevivir en agua, barro o tierra. El caso humano confirmado correspondió a un trabajador que limpiaba canales sin protección. Los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y, en casos graves, compromiso hepático, renal o respiratorio.
Ante esto, el Gobierno provincial reforzó una estrategia intersectorial con controles ambientales y campañas educativas. El 28 de julio se realizará una jornada en 60 escuelas de la cuenca. El ministro de Salud, Federico Mangione, afirmó: “La única manera de combatir este problema es educar, educar y educar”.
Un problema ambiental de larga data
La Justicia ya determinó que el agua del río Arenales no es apta para uso recreativo ni consumo humano. Además, en 2024 se reveló que de los 8.000 metros cúbicos de efluentes cloacales que ingresan cada hora a la Planta Depuradora Sur, solo 5.000 reciben tratamiento; los 3.000 restantes se vuelcan al río sin procesar, con una multa diaria de 500.000 pesos para la empresa responsable.
Mientras tanto, en San Javier las familias extremas cuidados. “Hacemos todo lo que está a nuestro alcance para proteger a nuestros hijos”, resumió Sara Laguna, con la esperanza de que las acciones anunciadas mejoren sus condiciones de vida.