Entraron al boliche con un documento imposible: la policía los esperaba afuera
La Policía de Salta salió a controlar los boliches durante el fin de semana y se topó con algo que no esperaba: documentos digitales que parecían oficiales, pero que habrían sido manipulados para mostrar una edad que no era. El operativo terminó con 25 adolescentes restituidos a sus familias.
La Policía de Salta desplegó durante el fin de semana una serie de operativos nocturnos en locales bailables con un objetivo concreto: detectar el uso de herramientas tecnológicas para simular documentación oficial. El resultado fue contundente: 25 adolescentes terminaron restituidos a sus progenitores.
Los efectivos identificaron a jóvenes que habrían ingresado a los boliches haciéndose pasar por mayores de edad mediante credenciales digitales de identificación obtenidas a través de una aplicación oficial de alcance nacional. Según informaron las autoridades, algunos de esos documentos presentaban signos compatibles con una posible adulteración que habría permitido modificar los datos filiatorios.
¿Cómo funcionaba el mecanismo?
De acuerdo con los análisis realizados por la fuerza, las credenciales digitales mostraban indicios de haber sido manipuladas para alterar la información personal. Esa maniobra les habría permitido a los menores sortear los controles de acceso y acreditar una mayoría de edad que no tenían.
La Unidad Fiscal Federal Salta dispuso la restitución de los 25 adolescentes a sus familias, en el marco de las medidas de protección previstas para niños, niñas y adolescentes.
El pedido a los padres
Desde la Policía de Salta destacaron la importancia de estos controles preventivos, orientados a detectar posibles maniobras de adulteración de documentación digital y a resguardar a los menores. Además, instaron a madres, padres y tutores legales a acompañar y supervisar el uso que los adolescentes hacen de las herramientas digitales.
El llamado apunta a promover el diálogo y la concientización para desalentar este tipo de conductas y evitar posibles consecuencias legales, tanto para los jóvenes como para sus responsables.
Fuente: La Hora de Salta