Entraron a una casa vacía en Corrientes y lo que llevaban encima los delató
La casa estaba vacía y parecía un blanco fácil. Pero lo que los ladrones llevaban encima cuando los atraparon no cerraba por ningún lado: dólares, euros y un reloj de colección que no supieron explicar.
Un llamado de emergencia a las 2:30 de la madrugada, una puerta abierta y gritos en el fondo de una propiedad deshabitada activaron a los vecinos de la calle Dr. Carrillo al 900. Lo que parecía un robo más terminó con dos detenidos, una persecución y un botín que incluía miles de dólares, euros y un reloj de alta gama.
El domingo, cerca de las 2:30, un residente del barrio notó movimientos extraños en la casa de al lado. Dos individuos habían forzado la entrada y se encontraban dentro. La reacción policial no se hizo esperar: móviles de la comisaría de la zona y efectivos del grupo especial G.I.R. cercaron la manzana en cuestión de minutos.
La escena que encontraron al ingresar era desconcertante. La puerta principal estaba abierta de par en par y desde el interior llegaban gritos y ruidos de pelea. Con las armas listas, los agentes avanzaron y se encontraron con una imagen insólita: uno de los sospechosos estaba tirado cuerpo a tierra, como si quisiera esconderse entre el piso. Se trataba de Martín Ramón R., de 43 años y domiciliado en el Barrio Pujol, quien fue reducido de inmediato.
Pero la historia no terminó ahí. En medio de los pastizales de un terreno lindero se oyeron corridas: el segundo implicado había saltado una tapia y se había dado a la fuga a pie. El centro de monitoreo policial montó un operativo cerrojo en la zona que rindió frutos a pocas cuadras. En la intersección de Lavalle, entre Blas Parera y Héroes Civiles, interceptaron a Gustavo Fabián L., de 26 años y vecino del Barrio Pío X.
El hallazgo que complicó al detenido
Al practicarle el palpado de rigor, los oficiales descubrieron que el joven no era un simple ladrón. Llevaba consigo una verdadera fortuna en efectivo de distintas partes del mundo y objetos de valor que no pudo justificar: 5.000 dólares (50 billetes de 100), 300 euros (6 billetes de 50), billetes de reales y pesos cubanos, además de 14 monedas extranjeras.
También portaba un reloj de alta gama marca Citizen y un teléfono celular.

Con el correr de las horas, se develó el misterio de la casa vacía. Un joven se presentó en la Comisaría Segunda Urbana y explicó que la vivienda asaltada es propiedad de su padre, quien está de viaje, razón por la cual no había moradores y se había convertido en un blanco tentador para los delincuentes.
La causa fue caratulada de oficio como "robo simple en grado de tentativa" por el fiscal de turno, Jorge Antonio Casarotto, quien ordenó la aprehensión preventiva de ambos sospechosos y dispuso el secuestro y custodia de todas las divisas extranjeras para que sean devueltas a sus legítimos dueños.