Entraron a robar una granja y lo que encontraron los llevó a una masacre que inspiró una obra maestra

Dos delincuentes buscaban una caja fuerte con miles de dólares, pero lo que encontraron desató una masacre que conmocionó a Estados Unidos y dio origen a una novela inmortal. ¿Qué pasó realmente esa noche?

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Entraron a robar una granja y lo que encontraron los llevó a una masacre que inspiró una obra maestra

En 1959, un crimen brutal sacudió a la tranquila comunidad de Holcomb, Kansas. Cuatro miembros de la familia Clutter fueron asesinados en su propia casa por dos delincuentes que buscaban un botín que nunca existió. Este caso inspiró la icónica novela de no ficción A sangre fría, de Truman Capote.

¿Quiénes eran los Clutter?

Herbert “Herb” Clutter era un granjero próspero y metódico, respetado en la comunidad metodista. Vivía con su esposa Bonnie, de salud frágil, y sus dos hijos menores: Nancy, de 16 años, y Kenyon, de 15. La familia residía en River Valley Farm, un hogar abierto donde las puertas nunca se cerraban con llave. Herb, austero, no guardaba efectivo en casa; todo lo manejaba con cheques y cuentas bancarias.

Los asesinos: Hickock y Smith

Richard “Dick” Hickock, de 28 años, era un mecánico mentiroso y estafador. Un accidente automovilístico lo dejó con el rostro desfigurado y dolores crónicos. En prisión conoció a Perry Edward Smith, tres años mayor que él, criado en violencia y pobreza. Perry, lector ávido y resentido, soñaba con ser artista. Un compañero de celda, Floyd Wells, les contó que Herb Clutter tenía miles de dólares en una caja fuerte en su casa. Ese rumor desencadenó la tragedia.

La noche del 14 de noviembre de 1959, Hickock y Smith llegaron a la granja con una escopeta calibre .12, un cuchillo y cuerdas. Planearon atar a la familia, abrir la caja fuerte y huir con el dinero. Pero no encontraron ninguna caja fuerte. La frustración de Hickock creció. Perry, entre la lealtad y la duda, intentó ganar tiempo. El desenlace fue brutal: Herbert fue degollado y recibió un disparo en la cabeza; Kenyon fue ejecutado de un tiro en la cara; Nancy y Bonnie también fueron asesinadas a balazos. El botín fue irrisorio: unos pocos dólares, binoculares y una radio.

El hallazgo y la investigación

Al día siguiente, amigas de Nancy encontraron su cuerpo sin vida. El caso superó al sheriff local y el Kansas Bureau of Investigation, liderado por Alvin Dewey, tomó el control. La pista clave llegó desde la prisión: Floyd Wells confesó haber contado a Hickock sobre la supuesta caja fuerte. Los asesinos huyeron a México, pero el dinero se agotó y regresaron a Estados Unidos, cometiendo delitos para sobrevivir. Fueron capturados el 30 de diciembre de 1959 en Las Vegas, Nevada.

Juicio y condena

En marzo de 1960 comenzó el juicio en Garden City, Kansas. El jurado necesitó solo 40 minutos para declararlos culpables. La sentencia fue la horca. Durante el proceso, Truman Capote y su amiga Harper Lee estuvieron presentes, tomando notas para lo que sería A sangre fría. Capote desarrolló un vínculo emocional con Perry, visitándolo frecuentemente en prisión. Aunque se especuló sobre una relación erótica, nunca se confirmó.

El 14 de abril de 1965, Hickock y Smith fueron ejecutados en la horca en la prisión de Lansing. Hickock fue primero; Perry pidió disculpas antes de morir. El caso cerró un capítulo doloroso para Holcomb, pero para Capote significó el nacimiento de una obra maestra que definió el género de la novela de no ficción.

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