Entraron a revisar una palmera en Gualeguaychú y lo que encontraron cambió todo el operativo
¿Qué encontraron los técnicos en la palmera que cortaron en Gualeguaychú? El operativo contra el picudo rojo ya lleva más de 480 sitios revisados, pero un detalle inesperado cambió el diagnóstico.
El picudo rojo sigue bajo vigilancia estricta en Entre Ríos y SENASA ya inspeccionó más de 480 sitios con palmeras en los departamentos Concepción del Uruguay y Gualeguaychú. El operativo se profundizó después de que en agosto se detectara el insecto en un establecimiento rural cercano a Colonia Elía.
El organismo desplegó 24 agentes de la Dirección Nacional de Protección Vegetal y de centros regionales, distribuidos por zonas estratégicas para hacer inspecciones visuales, georreferenciamiento y relevamientos sistemáticos. También se avanzó con pruebas tecnológicas de aplicación preventiva.
Qué encontraron en el monitoreo urbano
En los sectores urbanos de Concepción del Uruguay y Gualeguaychú, los técnicos revisaron ejemplares y, según informó SENASA, no detectaron síntomas de infestación por picudo rojo. Durante las recorridas, los agentes también dialogaron con vecinos para explicarles las características y los riesgos de la plaga.
El episodio más llamativo ocurrió en Gualeguaychú: los especialistas revisaron y cortaron una palmera que presentaba daños severos, pero la evaluación posterior determinó que la afectación correspondía a otra plaga, la Paysandisia archon. Así, se descartó la presencia de picudo rojo en ese ejemplar.
Por qué la zona es sensible
La detección de agosto se registró en un establecimiento rural próximo a Colonia Elía, en el departamento Uruguay. Es un sector considerado de alta sensibilidad por su cercanía fluvial con Uruguay, donde la presencia del picudo rojo está registrada desde 2022.
El plan de contingencia contempla vigilancia activa para identificar tempranamente síntomas sospechosos e inmovilización preventiva. Esa medida restringe el traslado de material vegetal que pueda transportar distintos estadios del insecto y favorecer su dispersión hacia zonas todavía libres.
El Rhynchophorus ferrugineus, conocido como picudo rojo, puede atacar distintas especies de palmeras y provocar un deterioro severo hasta ocasionar su muerte. Por eso la detección precoz resulta clave para adoptar medidas de control y limitar su expansión.
Emergencia fitosanitaria y trabajo conjunto
Las actuaciones se desarrollan bajo la emergencia fitosanitaria establecida por la Resolución SENASA Nº 133/26. Desde la declaración de la alerta, el organismo nacional trabaja junto al Gobierno de Entre Ríos, municipios de la zona y la Administración de Parques Nacionales.
La articulación incluye acciones de prevención, monitoreo y concientización, además de la preparación de mecanismos de respuesta ante nuevas detecciones. Las medidas pueden modificarse según la evolución de la situación fitosanitaria en las áreas bajo vigilancia.
Qué tiene que hacer la comunidad
SENASA pidió la colaboración de productores frutihortícolas y ornamentales, y también de la comunidad, para detectar rápidamente posibles casos. Entre las señales de alerta aparecen el decaimiento general de la copa, hojas centrales quebradas y galerías o capullos en la base de las hojas.
Ante cualquiera de estos síntomas, la recomendación principal es no trasladar la palmera ni el material vegetal afectado, por el riesgo de llevar el insecto a otras áreas. La situación debe comunicarse al Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (SINAVIMO) o a una oficina de SENASA para que personal especializado evalúe el ejemplar y determine las medidas correspondientes.