Enterrado en la nieve para sobrevivir: la insólita técnica de un minero perdido en la Puna
Un minero se enterró en la nieve para sobrevivir a 20 grados bajo cero. ¿Cómo lograron rescatarlo? Los detalles del operativo que desafió la muerte.
Un temporal histórico en el Salar del Hombre Muerto dejó a varios mineros aislados durante cuatro días. El operativo de rescate, que combinó tecnología satelital y heroísmo, tuvo un final que pocos imaginaban: un trabajador se sepultó a sí mismo en la nieve para no morir congelado.
“Fue prácticamente un milagro, estuvieron cuatro días en medio de la nieve, dos de ellos a la intemperie con casi hasta 20 grados bajo cero”, relató Alfredo Medina, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Santa María. El temporal de nieve y viento blanco, sin precedentes en más de 40 años, dejó la visibilidad en cero absoluto y obligó a los rescatistas a usar coordenadas satelitales para no despeñarse.
¿Cómo lograron llegar hasta ellos?
La primera dotación debió sortear caminos bloqueados en El Peñón. Allí, un móvil a cargo del oficial Soria rescató a turistas atrapados, entre ellos dos familias de Buenos Aires con niños y un bebé de cinco meses. Para avanzar hacia la zona minera, el cabo Reyes manejó a ciegas guiándose por pantalla: “Nosotros teníamos visibilidad cero, pero el satélite nos marcaba que íbamos al medio de la ruta y caminábamos corrigiendo el manejo mediante el satélite”, explicó Medina.
Cuando los vehículos quedaron atascados en nieve de más de metro y medio, cinco rescatistas decidieron cruzar el cerro caminando durante dos horas a 16 grados bajo cero. Usaron cañas de tacuara para sondear el terreno, evitando caer en pozos ocultos de más de dos metros.
El hallazgo que conmovió a todos
El momento más impactante fue cuando encontraron a uno de los operarios perdidos. Según Medina, el trabajador estuvo tres días a la intemperie y, para no morir congelado la última noche, cavó un pozo de más de un metro y se sepultó con la nieve para soportar el temporal. Las patrullas pasaron cerca gritando, pero no lo escucharon por estar enterrado. Su conocimiento del terreno y el hecho de haberse mantenido en movimiento durante las noches anteriores fueron clave para que lo encontraran a la mañana siguiente.
El operativo se realizó íntegramente por vía terrestre, desmintiendo versiones de un supuesto despliegue aéreo. Los bomberos escoltaron las ambulancias hasta Antofagasta de la Sierra y luego hacia Belén, atravesando tramos congelados. Sobre su labor no remunerada, Medina concluyó: “Para nosotros el pago más grande es el alivio de devolverle a los padres sus hijos con vida; el agradecimiento que te da la familia y el reconocimiento de la gente no tiene precio”.