Encontró un DNI en la calle y desató un raid de 14 estafas millonarias en Tucumán
Una tucumana encontró un DNI y una tarjeta en la calle y desató 14 estafas: créditos, compras millonarias y cuentas vaciadas. ¿Cómo logró engañar a bancos y comercios durante meses?
Lo que parecía un hallazgo casual terminó en una pesadilla financiera para una mujer de la capital tucumana. Romina Vanesa Sanavria enfrenta 14 hechos delictivos tras apropiarse de un DNI y una tarjeta bancaria perdidos, y desplegar durante más de tres meses una sofisticada cadena de fraudes que incluyó créditos, compras y vaciamiento de cuentas.
La investigación, a cargo de la Unidad Fiscal de Usurpaciones, Estafas y Cibercriminalidad I, sumó dos nuevos episodios en abril de 2026. Según la acusación, el 17 de abril Sanavria se presentó en un comercio de calle Muñecas al 100, exhibió el DNI de la víctima y, falsificando su firma en pagarés, obtuvo un crédito por $2.761.920. Días antes, el 2 de abril, mediante WhatsApp y haciéndose pasar por la damnificada, logró un préstamo de $2.980.000 en una empresa de calle Catamarca al 200, generando una deuda que manchó el historial crediticio de la verdadera titular.
¿Cómo comenzó todo?
El 26 de enero de 2026, la víctima perdió un portadocumentos con su DNI y una tarjeta bancaria mientras caminaba por Junín y El Bajo, en la capital. Lejos de devolverlo, Sanavria inició un raid delictivo. Entre el 27 de enero y el 10 de febrero realizó compras presenciales por $3.234.659,08 y virtuales por $2.200.000.
La maniobra escaló cuando, el 24 de febrero, descargó ilegalmente recibos de sueldo de la plataforma DIGITUC y obtuvo un préstamo de $2.646.000. Al día siguiente repitió la operación por $1.985.413,92. El 8 de marzo gestionó una tarjeta de crédito a nombre de la víctima, vinculando sus propios contactos, y realizó compras por $1.217.038,92. Ese mismo mes consiguió otro crédito para electrónicos por $2.735.000.
En abril continuó: el día 1 abrió una cuenta crediticia con el DNI original y diez recibos de DIGITUC, y entre el 10 y el 30 hizo compras por $1.193.242,91. El 8 de abril ingresó a una sucursal bancaria de avenida Alem y Las Piedras y extrajo $2.084.300 directamente de la cuenta de la víctima. El 29 de abril falsificó otra firma para obtener un crédito por $2.639.141 en productos tecnológicos. El 5 de mayo consiguió un préstamo más por $200.900.
El final del raid
El 8 de mayo, Sanavria regresó a la misma sucursal bancaria para retirar $100.000, pero un empleado de seguridad la reconoció. Las firmas y datos biométricos no coincidían con los de la verdadera titular. La Policía la aprehendió en el lugar, cerrando una serie de maniobras que provocaron pérdidas millonarias.
Con la ampliación, la imputación incluye delitos de apropiación de cosa perdida, defraudación, estafa, falsificación de instrumento privado y uso ilegítimo de documento de identidad. La Fiscalía continúa reuniendo pruebas para avanzar en la causa.