Encontraron un cuaderno con nombres y direcciones: el operativo que destapó una red de drogas sintéticas en la provincia
Un allanamiento reveló un cuaderno con datos de posibles compradores y un cargamento valuado en $60 millones. ¿Qué escondían los detenidos?
Un procedimiento histórico para la provincia dejó al descubierto una trama de comercialización de drogas sintéticas. Los investigadores analizan nombres, direcciones, números telefónicos y un cuaderno hallado en el allanamiento para reconstruir la ruta de las sustancias. El operativo, realizado por la Policía de Tucumán, culminó con el secuestro de 458 pastillas de éxtasis, más de 200 gramos de tusi, siete frascos con ketamina líquida, tubos con más de 60 gramos de ketamina sólida y 29 pepas de LSD. El total de la droga incautada fue valuado en 60 millones de pesos.
Un secuestro récord
El procedimiento marca un hito en la historia de la comercialización de drogas sintéticas en la provincia. Desde que entró en vigencia la ley de narcomenudeo, en diciembre de 2022, hasta este operativo, la Dirección General de Drogas Peligrosas había secuestrado apenas 31 pastillas de éxtasis, cuatro gramos de tusi y 387 pepas. Además, por primera vez se decomisó ketamina.
¿De dónde provenían las sustancias?
Los investigadores estiman que las pastillas podrían haber llegado de laboratorios clandestinos de Buenos Aires, Santa Fe o Córdoba. La ketamina también habría tenido ese origen. Según investigaciones previas, este tipo de sustancias suele enviarse mediante encomiendas o ser trasladado por personas.
La sospecha de producción local de tusi
Una de las hipótesis apunta a que Enrique Sánchez Loria, uno de los detenidos, podría haberse dedicado a elaborar tusi en Tucumán. En el departamento se encontraron ketamina líquida, cafeína y MDMA, componentes utilizados para preparar esa sustancia, además de instrumentos típicos para su elaboración. Los investigadores analizan si parte de la droga era producida localmente.
¿Por qué se descarta la fabricación de éxtasis en la provincia?
En el caso del éxtasis, los investigadores consideran poco probable que haya sido fabricado en Tucumán, ya que no se halló una máquina acuñadora, indispensable para producir comprimidos. No obstante, no descartan que ese equipo pudiera estar en otro lugar. El juez Guillermo Taylor señaló que existen indicios, aunque faltan pruebas concluyentes para acreditar la producción local.
¿Quiénes son los detenidos?
Hasta el momento hay dos detenidos con prisión preventiva. Enrique Sánchez Loria residía en el departamento allanado. Nicolás Avellaneda, inicialmente considerado consumidor, quedó bajo sospecha de participar en la comercialización. Por pedido del fiscal José Sanjuán, a Sánchez Loria se le dictaron cuatro meses de prisión preventiva, y a Avellaneda, 15 días.
¿Qué se sabe de Sánchez Loria?
Sánchez Loria aseguró ser comerciante. A los policías les dijo que vendía muebles y artículos para el hogar, mientras que en la audiencia afirmó que comercializaba artículos ortopédicos. La auxiliar fiscal señaló que en sus redes sociales se presentaba como importador. Los investigadores manejan versiones contradictorias sobre cuánto tiempo llevaba en la actividad ilícita, pero sostienen que era inexperto o se sentía impune. Un dato clave: el 10 de abril protagonizó un accidente en moto y los policías que lo asistieron encontraron droga entre sus pertenencias. Desde entonces quedó bajo observación.
¿Qué se sabe de Avellaneda?
Según un recibo de sueldo hallado en el allanamiento de su vivienda, Avellaneda trabaja como agente de una empresa de seguridad privada. Los investigadores intentan determinar qué función cumplía. No descartan que hubiera trabajado en fiestas electrónicas, donde por normativa se exige contratar personal de seguridad privada para controlar lo que ocurre dentro de los eventos.
Fiestas electrónicas bajo la lupa
El caso volvió a generar polémica en torno a las fiestas electrónicas, aunque las autoridades no manifestaron intención de prohibirlas nuevamente. En septiembre de 2024 se había dispuesto una suspensión temporal tras detectarse que algunas personas vinculadas a la organización de estos eventos estaban involucradas en la comercialización de drogas sintéticas. Ahora, referentes del sector reclaman mayores controles sobre los afters y las fiestas clandestinas en el Gran San Miguel de Tucumán.
¿La droga se vendía fuera de Tucumán?
Los investigadores creen que la droga secuestrada no estaba destinada exclusivamente al mercado tucumano. Hay indicios de que las sustancias también podrían haber sido comercializadas en Catamarca y Santiago del Estero, y no descartan envíos a Salta y Jujuy. Durante el allanamiento, se encontró una bolsa con una anotación que decía: “Pablo Escobar 1.500”. Los pesquisas sospechan que esa cifra podría referirse a la cantidad de pastillas que el acusado habría tenido en algún momento.
¿Hay más implicados?
Una de las principales preguntas es si Sánchez Loria y Avellaneda son los únicos implicados. Durante el procedimiento se encontraron varias bolsas con nombres, direcciones y números telefónicos de presuntos compradores. Los investigadores intentan determinar si se trata de simples consumidores o de posibles revendedores. Las pericias sobre los teléfonos celulares secuestrados serán fundamentales.
¿Quiénes eran los compradores?
Hasta el momento no trascendieron los nombres de los sospechosos. Sin embargo, varios testigos señalaron que entre los presuntos compradores habría personas de alto poder adquisitivo. Los investigadores analizan la documentación y los dispositivos secuestrados para determinar quiénes eran los destinatarios de las sustancias y si se trataba solo de consumidores o si tuvieron otro grado de participación.