¿Qué tienen en el caparazón los amonites hallados en Quintuco que obligó a los especialistas a armar una campaña especial para extraerlos?
Un hallazgo paleontológico que llevó años de trabajo ve la luz en Neuquén. Se trata de amonites gigantes con espinas de hasta 12 centímetros, rescatados de la Formación Quintuco y ahora presentados públicamente por el Museo Olsacher de Zapala.
Los ejemplares pertenecen a un género fósil bautizado Quintucoceras, que acaba de sumar un capítulo nuevo al conocimiento de la vida marina prehistórica de la provincia.
Qué son los amonites y por qué estos son distintos
Los amonites fueron moluscos cefalópodos que habitaron los océanos durante millones de años, mientras en tierra firme reinaban los dinosaurios. En el actual territorio neuquino nadaban en un mar que ingresaba desde el océano Pacífico.
La estrella de la colección es el Quintucoceras macrospinatum, un amonite que puede superar los 50 centímetros de diámetro. Su caparazón luce largas y gruesas estructuras parecidas a espinas, de hasta 12 centímetros de largo.
El nombre lo dice todo: macrospinatum significa “espinas grandes”, mientras que Quintucoceras remite a Puerta Quintuco y a la Formación Quintuco, de donde salieron los fósiles. Ese aspecto singular lo vuelve una pieza clave para entender la diversidad de formas que desarrollaron estos animales.
Cinco especies y un linaje reconstruido
El estudio de numerosos ejemplares recolectados en distintos niveles estratigráficos permitió establecer y reasignar cinco especies de Quintucoceras. Ese trabajo ayuda a reconstruir el linaje evolutivo de este grupo de amonites.
Los restos corresponden a animales que vivieron hace aproximadamente entre 137 y 135 millones de años, cuando el mar cubría sectores de la actual provincia del Neuquén. Los fósiles se vinculan con las formaciones Vaca Muerta y Quintuco, en el marco de la somerización paulatina de ese mar.
Lejos de ser pasivos, los amonites habrían tenido hábitos carnívoros: su dieta habría incluido crustáceos, bivalvos, peces e incluso otros cefalópodos. A la vez, formaban parte de la cadena alimentaria de grandes reptiles marinos como los ictiosaurios y los pliosaurios.
Cómo fue el descubrimiento
La historia arrancó a fines de 2015, durante tareas de relevamiento y mapeo geológico a cargo de personal del Museo Olsacher y del Servicio Geológico Provincial, dependientes de la Dirección General Técnica de la Dirección Provincial de Minería.
En medio del trabajo de campo, los equipos se toparon con los amonites. El tamaño y las llamativas espinas de los caparazones les hicieron advertir casi de inmediato que estaban ante un hallazgo nuevo y excepcional.
Esos relevamientos forman parte de las actividades permanentes en el territorio provincial en el marco de la Ley Provincial de Cartas Geológicas N.º 1986. El trabajo incluye el registro actualizado de recursos naturales minerales y energéticos y su cartografía, además de la identificación de sitios de relevancia paleontológica, espeleológica e histórica, con vínculo constante con la Dirección de Patrimonio Cultural.
La extracción, paso a paso
Tras evaluar en el terreno el estado de preservación, los especialistas decidieron organizar una campaña específica para extraerlos. La tarea exigía técnicas similares a las usadas para recuperar huesos de dinosaurios, porque una extracción inadecuada podía destruir los fósiles.
A comienzos de 2016 se concretaron los trabajos de recuperación. Después, los ejemplares fueron trasladados a los laboratorios del Museo Olsacher, donde se hicieron las tareas de limpieza y preparación para su estudio y conservación.
El género Quintucoceras fue presentado oficialmente a la comunidad científica en marzo de 2026. Ahora el museo da a conocer públicamente la colección, y algunos ejemplares ya se exhiben en sus salas, donde sus dimensiones y espinas permiten dimensionar la diversidad de formas que habitó los mares prehistóricos de la región.
Más información: web www.museoolsacherzapala.blogspot.com; horarios de visita de lunes a viernes de 9 a 19:30; correo [email protected]; teléfono +54 (02942) 422928; ubicación en Ejército Argentino y Etcheluz, ciudad de Zapala.