Encerró a sus vacas junto a la casa, pero los ladrones igual se las llevaron: el campo entrerriano que no da abasto
Encerró a sus vacas junto a la casa para frenar los robos, pero los ladrones igual encontraron la vuelta. Un productor de Bovril ya no sabe cómo proteger su campo: lo que se llevaron en menos de un mes le cambió las cuentas para siempre.
Un productor de Bovril denunció el faenamiento clandestino de nueve animales en menos de un mes y estimó pérdidas de entre 15 y 18 millones de pesos. El caso reavivó la preocupación por la inseguridad rural y motivó la intervención de Federación Agraria Entre Ríos.
Álvaro Prevero, damnificado por los hechos, describió un escenario que no es nuevo para la zona: entre 20 y 30 días de ataques constantes. Seis vacas y tres terneros fueron faenados clandestinamente, y la pérdida económica ya se cuenta en millones.
“Muchos productores han sufrido carneadas. El hartazgo, la sensación de impunidad y el temor fueron creciendo”, señaló Prevero, que aseguró que los episodios no son aislados.
Cambios en el manejo del rodeo para evitar nuevos robos
Tras los reiterados episodios, el productor decidió trasladar parte de su hacienda a corrales ubicados cerca de su vivienda para reducir el riesgo de nuevos ataques. Sin embargo, la medida también trajo complicaciones productivas.
El establecimiento posee unas 200 hectáreas, de las cuales 65 se destinan a agricultura y el resto corresponde a monte y áreas de pastoreo. Mover diariamente los animales implica mayor estrés para el rodeo y dificulta el manejo habitual.
“Una de las vacas que nos carnearon fue la que no alcanzamos a encerrar en los corrales pegados al establecimiento. El animal volvió al monte y apareció faenado al día siguiente”, relató.
Como consecuencia de los robos, el plantel pasó de 80 madres a unas 70.
Cómo actúan los autores del abigeato
Según describió Prevero, la modalidad se repite en la mayoría de los casos registrados en la zona. Los animales de mayor tamaño son sacrificados de un disparo en la cabeza y faenados en el mismo campo, donde quedan abandonados los huesos y las vísceras.
El productor también sostuvo que existe la sospecha de que la carne obtenida mediante estas prácticas podría comercializarse en Bovril y otras localidades, aunque aclaró que esa hipótesis deberá ser confirmada por la investigación judicial.
Reclaman más prevención y respuestas judiciales
Prevero afirmó que realizó las denuncias correspondientes y que intervienen la Brigada de Delitos Rurales, la Policía y la Fiscalía. En el marco de una de las causas ya se concretó un allanamiento y una persona fue detenida, aunque consideró que la investigación recién comienza.
Además, la Federación Agraria Entre Ríos mantuvo reuniones con productores y autoridades locales para abordar la problemática y reclamar mayores medidas de prevención.