En Viedma hay cientos de autos y motos acumulados: la decisión que tomó el Concejo y qué pasará con ellos
El Concejo de Viedma aprobó una emergencia por un año para destrabar los predios donde se amontonan autos y motos. Hay una condición clave antes de compactarlos y un plazo para los dueños.
El Concejo Deliberante de Viedma aprobó por unanimidad la declaración de Emergencia Ambiental y Sanitaria en los predios municipales donde se depositan, guardan y custodian vehículos, motos y partes secuestrados o retirados de la vía pública. La medida tendrá una vigencia de un año y busca destrabar una situación que, según los fundamentos de la norma, llegó a niveles de saturación.
El problema no es solo de espacio. La acumulación de rodados también derivó en riesgos ambientales y sanitarios: el deterioro de los vehículos, la pérdida de fluidos, la proliferación de vectores y la posibilidad de incidentes dentro de los predios son algunos de los puntos que se mencionan en el texto aprobado.
Con el inventario y la identificación individual de cada unidad cada vez más complicados, la emergencia habilita mecanismos excepcionales para ordenar los predios y avanzar sobre los vehículos que llevan más tiempo abandonados.
Qué pasará con los vehículos acumulados
La emergencia le permitirá al Ejecutivo municipal avanzar de manera directa sobre los vehículos cuya fecha de secuestro o retiro de la vía pública supere los seis meses. En esos casos, se podrá disponer la descontaminación, el desmantelamiento y la compactación, con su posterior disposición final como chatarra.
Se trata de un procedimiento que ya estaba contemplado por la normativa municipal, pero que hasta ahora debía cumplirse dentro de los plazos y mecanismos ordinarios. La emergencia busca acelerar esos tiempos.
Uno de los principales obstáculos que plantea la acumulación es que el estado de deterioro y la cantidad de vehículos pueden dificultar la identificación individual. Para esos casos, la nueva normativa permite realizar inventarios por lotes o sectores y recurrir a registros fotográficos y numéricos de emergencia.
Antes de compactarlos deberán revisar si tienen pedido de secuestro
La compactación no será automática. Antes de avanzar, el Municipio deberá realizar una verificación simplificada con los registros policiales para descartar que alguno de los vehículos tenga un pedido de secuestro relacionado con una causa penal.
También deberá hacerse pública la información correspondiente. Para eso, se publicará durante un día el listado o los actos vinculados con los vehículos que serán sometidos al procedimiento, y se convocará a posibles propietarios o terceros interesados.
A partir de esa publicación habrá un plazo improrrogable de cinco días hábiles para presentarse. Si no existe ningún impedimento, podrá continuar el proceso de descontaminación, desguace y compactación.
Qué vehículos quedan afuera
La emergencia no alcanza a los vehículos que se encuentren formalmente a disposición de la Justicia Ordinaria o Federal, ni a aquellos sobre los que exista una prohibición expresa de destrucción emitida por el Tribunal Municipal de Faltas. Esas unidades deberán ser separadas e identificadas en la medida en que las condiciones del predio lo permitan.
La normativa también contempla una alternativa para los vehículos que todavía puedan ser utilizados. Durante el período de emergencia, el Ejecutivo podrá evaluar la asignación para uso oficial o la transferencia a entidades de bien público de los rodados que estén en condiciones de circular y conserven sus códigos identificatorios originales.
Qué pasará con el dinero de la chatarra
En los casos en que los vehículos sean compactados y posteriormente vendidos como chatarra, los recursos económicos obtenidos deberán destinarse a la Agencia Local de Seguridad Vial.
La emergencia fue aprobada por unanimidad por el Concejo Deliberante y tendrá vigencia durante un año.
Los vehículos secuestrados se acumulan en los predios municipales de Viedma. Foto: Marcelo Ochoa.