En una escuela de Nonogasta los pibes se sentaron a hablar de lo que sienten: quién encabezó la jornada
Una directora recibió a las autoridades en su escuela de Nonogasta y les dijo algo que pocas veces se escucha en voz alta sobre lo que pasa puertas adentro. Qué fue lo que planteó.
La Escuela de Comercio de Nonogasta, en el departamento Chilecito, fue escenario de una nueva jornada del ciclo Adelante por la Vida, una propuesta que abre espacios de diálogo y reflexión sobre salud mental y emociones entre los estudiantes.
La actividad reunió a la comunidad educativa junto a la vicegobernadora Teresita Madera y al intendente Rodrigo Brizuela y Doria, que acompañaron el desarrollo del taller dictado por el Dr. Jorge Guillén y el Arq. Emiliano del Río.
El mensaje de Madera a los estudiantes
Al tomar la palabra en la bienvenida, la vicegobernadora les pidió a los chicos que aprovecharan la experiencia y los conocimientos de los profesionales, y remarcó por qué estos encuentros tienen que ocurrir dentro de las escuelas.
“Necesitamos hablar de salud mental con nuestros jóvenes, acercarles herramientas para que puedan gestionar sus emociones y darse un pequeño espacio para reflexionar sobre lo que sienten y lo que les pasa. Es una realidad que nos preocupa y frente a la cual tenemos que estar presentes”, expresó Madera.
El agradecimiento del intendente
Brizuela y Doria, por su parte, agradeció a la vicegobernadora por acercar la propuesta a una localidad del interior y puso el foco en el trabajo conjunto para acompañar a las juventudes, con instancias de escucha, aprendizaje y contención.
La mirada desde adentro de la escuela
La directora del establecimiento, Liliana Ortiz, destacó el desarrollo de la jornada y el compromiso de las autoridades con una temática que consideró sensible y necesaria.
“Estas actividades les permiten a nuestros alumnos incorporar nuevos conocimientos y herramientas, pero también nos dan la posibilidad de que las autoridades conozcan de manera directa la realidad que vivimos en la escuela”, señaló.
El cierre de la jornada dejó instalada la necesidad de seguir trabajando de forma articulada con las instituciones educativas, con la escucha, la prevención y el acompañamiento como ejes para que los adolescentes tengan lugares donde expresar sus inquietudes, entender sus emociones y sentirse contenidos.