En un auditorio lleno de Misiones, la frase que dejó sin argumentos a los políticos
"Nadie nos cree": con esa frase, la politóloga Selva Castiñeira abrió su conferencia en Posadas y dejó una advertencia que incomoda a más de un dirigente. Qué dijo sobre las promesas de campaña y el territorio.
La politóloga Selva Castiñeira advirtió que la desconfianza hacia los partidos y sus dirigentes es hoy uno de los mayores desafíos para quienes ejercen funciones públicas. Lo dijo este viernes en Posadas, durante el Encuentro Regional del NEA sobre "Comunicación política en tiempos de desafección", donde presentó la conferencia "Crisis de confianza, cómo reconstruir legitimidad".
El foco de su exposición estuvo en la distancia que se agrandó entre representantes y ciudadanía, con especial atención en los sectores más jóvenes. "El título es porque nadie nos cree. En estos tiempos, en un mundo hiperconectado donde nos informamos minuto a minuto, se generó una crisis de confianza en los partidos y en los políticos", planteó.
Promesas de campaña y gestión real
Para Castiñeira, recuperar ese vínculo exige que las propuestas formuladas durante una campaña tengan después una expresión concreta en la gestión. En esa línea, cuestionó a los dirigentes que aparecen únicamente en los períodos electorales.
"No hay que ser ese político de escritorio en donde solamente nos acercamos en campaña electoral a hacer promesas y pedir votos, y realmente en gestión desaparecemos como políticos", sostuvo.
La consultora vinculó ese alejamiento con una menor participación ciudadana y remarcó lo que ocurre con los jóvenes, un segmento que, según su análisis, ocupa un espacio cada vez más relevante dentro del electorado latinoamericano.
Polarización: sirve para campaña, no para gobernar
Castiñeira también abordó la polarización como herramienta de comunicación política. Consideró que puede resultar útil durante una campaña para identificar segmentos específicos, aunque señaló que esa lógica encuentra límites una vez que comienza la tarea de gobernar.
"La polarización es positiva cuando uno realiza campañas porque puede elegir trabajar con algunos segmentos. Ahora, se complica a la hora de hacer gobierno, porque tengo que dar respuesta a toda la ciudadanía", explicó.
Frente a un escenario marcado por múltiples demandas y grupos con intereses distintos, sostuvo que quienes ocupan cargos públicos necesitan mantener una lectura permanente del contexto para comprender qué espera la sociedad.
"El político hoy día se desconecta mucho de la ciudadanía y de los requerimientos ciudadanos. Es momento de volver a bajar al territorio, tener ese trato con la gente y empezar a preocuparse de vuelta por qué es lo que realmente quiere esa ciudadanía", expresó.
La especialista consideró además que parte de esa distancia surge cuando los dirigentes quedan concentrados en sus propias estructuras y pierden de vista a quienes representan. "No hay que olvidarse del objetivo principal, que es la ciudadanía", añadió.
Redes sociales, bots y el límite legal
Otro de los ejes del encuentro estuvo centrado en el crecimiento de las plataformas digitales como escenario de construcción política. Se planteó el caso de dirigentes que alcanzaron una fuerte instalación electoral mediante redes sociales, incluso sin desarrollar una presencia territorial tradicional.
Castañeira señaló que una buena posición en plataformas digitales puede favorecer a determinados candidatos, aunque advirtió que esa presencia no necesariamente se traduce de manera automática en apoyo electoral. "No quiere decir que los likes sean votos", resumió.
La conversación también avanzó sobre el empleo de bots y otras herramientas destinadas a amplificar mensajes o influir en las discusiones digitales. La consultora reconoció que forman parte de las estrategias contemporáneas, pero puso el límite en el cumplimiento de la normativa.
"Existe y es una herramienta que se utiliza, pero funciona hasta donde no excedan los límites legales", indicó.
Como antecedente mencionó el caso de Cambridge Analytica y el uso de datos personales en campañas electorales. A partir de ese ejemplo, planteó la discusión sobre los límites éticos y jurídicos que deberían acompañar a las nuevas tecnologías aplicadas a la comunicación política.
La responsabilidad no es solo del Ejecutivo
Consultada sobre el malestar económico y la manera en que los ciudadanos atribuyen responsabilidades a los distintos niveles del Estado, Castiñeira sostuvo que las decisiones públicas no dependen exclusivamente del Poder Ejecutivo.
En ese sentido, resaltó el papel del Congreso en la aprobación de leyes, presupuestos y otras medidas que terminan influyendo en la vida cotidiana.
"Estamos acostumbrados a que cuando ocurre alguna cosa con la que no estamos de acuerdo vamos directamente sobre el presidente, pero también hay que darle parte de su responsabilidad al Congreso, porque ellos también deciden", expresó.
La especialista añadió que los problemas económicos argentinos, desde su perspectiva, deben analizarse también dentro de procesos que atraviesan distintas administraciones y no limitarse únicamente a una gestión.
Al finalizar la actividad, Castiñeira destacó la respuesta del público durante el encuentro realizado en la Universidad Nacional de Misiones. "La conferencia fue muy buena. Mucha gente participó e interactuó", valoró.
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