Un economista de la UNSa tomó la canasta que usa el INDEC y la comparó con una actualizada: la brecha entre ambas cambia por completo el mapa de la pobreza en Salta. El número que arroja la medición real, adentro.
La pobreza en Salta no se mide igual según la herramienta que se use, y la diferencia entre un cálculo y otro es enorme. Así lo planteó el economista Jorge Paz, investigador del IELDE (Instituto de Estudios Laborales y Desarrollo Económico) de la Universidad Nacional de Salta, durante una entrevista con el programa Qué Pasa al Mediodía.
Según los registros oficiales del INDEC, tres de cada diez salteños no logran cubrir la canasta básica. Pero cuando el equipo del IELDE recalcula con una canasta actualizada, el escenario se vuelve mucho más duro.
El dato oficial y el que no se publica
Paz explicó que la pobreza medida con los parámetros tradicionales del organismo nacional «recuperó el nivel que había tenido previo a la baja que se había dado por el proceso de desinflación entre el pico de 2024 y este 2025». En números, eso equivale a cerca del 30% de la población.
Sin embargo, el investigador advirtió que ese porcentaje se apoya en una canasta desactualizada. El INDEC sigue utilizando una referencia de 1997, mientras que el IELDE trabaja con una encuesta de gastos de 2017-2018 que refleja el peso actual de los servicios públicos en el presupuesto familiar.
«La canasta está casi un 35% por sobre la canasta que está utilizando el INDEC», afirmó el economista. Al cruzar ese nuevo piso con los ingresos reales de los hogares salteños, la pobreza trepa hasta cerca del 47%: casi la mitad de la población de la provincia.
Luz, gas y transporte: lo que más pesa
Durante la charla, Paz remarcó que el problema no pasa solamente por los alimentos. Lo que más desestabiliza la economía de las familias son los rubros no alimentarios: luz, gas, transporte, salud y educación, todos con aumentos que golpean directo al bolsillo.
Sobre las políticas de contención social, el especialista fue contundente. Si se cortaran asistencias como la Asignación Universal por Hijo (AUH) o las ayudas por embarazo, la indigencia en la región se dispararía de manera drástica. Para Paz, ese escenario deja al descubierto la fragilidad con la que subsisten miles de hogares en Salta.