En Quimilí, el pediatra que atiende a más de 40 bebés por jornada y nadie sabe cómo consigue los turnos
El refuerzo pediátrico del hospital de Quimilí no pasa por sumar consultorios: son dos jornadas al mes las que sostienen el primer control de los recién nacidos, con más de 40 bebés por encuentro y un trabajo articulado con las localidades del interior.
El Hospital Zonal de Quimilí "Dr. Bernardo Houssay" sostiene un esquema de atención pediátrica que apunta a una franja especialmente vulnerable: los recién nacidos. El médico pediatra Daniel Valdez lleva adelante dos jornadas mensuales en las que asiste a más de 40 pacientes por cada una.
La prioridad dentro de esa labor es el primer control pediátrico del bebé, la instancia en la que se evalúa su estado general de salud y se acompaña el arranque de la vida fuera del vientre materno.
Un trabajo articulado con el interior
El dispositivo no funciona de manera aislada. Se apoya en un trabajo coordinado con los equipos de salud de las localidades y las zonas aledañas, con un objetivo explícito: que ningún bebé de la región quede sin su primera atención pediátrica.
Ese esquema busca reforzar el seguimiento sanitario desde el nacimiento y acercar las consultas especializadas a las familias que viven en el interior, para las que trasladarse hasta el hospital no siempre es sencillo.
Por qué importan las primeras semanas
Los primeros días de vida concentran definiciones importantes para la salud infantil. En ese período, los controles médicos permiten medir el crecimiento y el desarrollo del bebé, y también acompañar la alimentación junto al seguimiento profesional correspondiente.
Con dos jornadas mensuales y más de 40 pacientes por encuentro, el servicio del hospital de Quimilí apunta a sostener ese acompañamiento en una etapa en la que cada control cuenta.