En Posadas los clientes llegan a comprar electrodomésticos ya endeudados: la caída que golpea al comercio
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En Posadas los clientes llegan a comprar electrodomésticos ya endeudados: la caída que golpea al comercio

En pleno ajuste, los comerciantes de Posadas describen una postal que se repite: clientes que llegan con deudas y apenas pueden mirar los productos chicos. La caída interanual ya ronda el 30% y las expectativas para fin de año no entusiasman.

La venta de electrodomésticos en Posadas se desplomó hasta un 30% en comparación con el año pasado, según un relevamiento en distintos locales de la capital provincial. El dato refleja un cóctel explosivo: menos poder de compra, más endeudamiento familiar y un clima que este año jugó en contra de la temporada de aires acondicionados.

El sondeo, realizado en comercios de diferentes rubros, mostró una tendencia común: la demanda está muy por debajo de los niveles de 2025, aunque con matices según el establecimiento. En un local de calle San Lorenzo estimaron una caída del 20% y advirtieron que buena parte de los clientes llega con deudas previas. Las consultas se concentran en electrodomésticos pequeños, mientras que las operaciones de mayor valor se vuelven cada vez más difíciles.

Fernando, un trabajador del sector, fue más preciso: las ventas interanuales se ubican cerca de un 30% por debajo de las registradas en el mismo período del año pasado. "El dato año contra año está casi un 30% abajo del año pasado", explicó. La cifra expone la profundidad de la retracción en un rubro que depende de los ingresos disponibles de los hogares y del acceso al financiamiento.

El ajuste nacional que se siente en las vidrieras

El escenario local se enmarca en el programa económico del gobierno de Javier Milei, que desde diciembre de 2023 priorizó el equilibrio fiscal con una reducción del gasto público, mientras avanzaron los cambios en precios relativos, tarifas y condiciones de ingresos. La evolución de los salarios, el empleo y los gastos cotidianos condiciona fuertemente la capacidad de consumo.

La pérdida de poder adquisitivo acumulada, el peso de los servicios sobre los presupuestos familiares y las dificultades para sostener los compromisos financieros reducen al mínimo el margen destinado a bienes durables. En ese contexto, la compra de un electrodoméstico puede quedar postergada durante meses, incluso cuando en la casa se necesite reemplazar un equipo.

Clientes que llegan con la deuda a cuestas

El endeudamiento de los consumidores es uno de los elementos más marcados del relevamiento. En los comercios consultados describen clientes que llegan con obligaciones previas y menor margen para asumir nuevas cuotas. La situación repercute directamente en la posibilidad de concretar operaciones de mayor importe.

El comportamiento coincide con el diagnóstico de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En septiembre, las ventas minoristas pyme crecieron apenas 0,3% interanual en términos reales, pero retrocedieron 1,2% frente a agosto y acumularon una caída del 2,1% durante los primeros nueve meses de 2026. La entidad señaló que la demanda continuó fragmentada, con compras concentradas en productos de menor valor y postergación de bienes de mayor envergadura.

En agosto, la CAME había registrado una caída interanual del 0,2% en las ventas minoristas pyme y una baja mensual del 2,7%. En ese informe atribuyó parte de la retracción a la reducción del poder adquisitivo, el incremento de las tarifas y el endeudamiento familiar.

Aunque estos indicadores corresponden al conjunto del comercio minorista nacional, permiten contextualizar las dificultades que describen los comerciantes posadeños. La coincidencia está en un consumidor que administra con mayor restricción sus ingresos y selecciona qué compras puede realizar.

Salarios que no recuperan y empleo que preocupa

La evolución del mercado laboral aporta otra dimensión. De acuerdo con el INDEC, la tasa de desocupación alcanzó el 7,9% en el segundo trimestre de 2026, frente al 7,6% del mismo período del año anterior. La tasa de empleo se ubicó en el 45% y la informalidad laboral llegó al 45%.

Por su parte, un informe de coyuntura de Fundación Encuentro, elaborado sobre la base de estadísticas oficiales, indicó que en julio los salarios reales registrados todavía se encontraban un 7,9% por debajo de noviembre de 2023. La pérdida fue más pronunciada entre los trabajadores del sector público, con una caída del 15,8%, mientras que entre los privados registrados alcanzó el 3,4%.

Para los comercios que venden bienes durables, el efecto se traduce en una demanda que encuentra límites tanto en el poder de compra como en la capacidad de asumir nuevas obligaciones financieras.

Los chicos, los que más se venden

El cambio de prioridades se nota en los productos que concentran las consultas. Fernando indicó que durante octubre tuvieron mayor protagonismo los electrodomésticos chicos, las freidoras de aire, los artículos de línea Living y las motocicletas.

El Día de la Madre, una de las fechas comerciales relevantes del segundo semestre, tuvo un movimiento moderado. Las operaciones se concentraron en artículos de menor valor, mientras que la renovación de equipos grandes no alcanzó el comportamiento de otros años.

La tendencia también fue señalada por el comercio de calle San Lorenzo, donde advirtieron que los clientes preguntan principalmente por productos pequeños. En el local de calle Bolívar, en tanto, confirmaron una retracción general, aunque todavía no cuentan con porcentajes consolidados para medir su magnitud.

La elección de productos de menor precio permite sostener algunas operaciones, pero también refleja las restricciones que enfrentan los consumidores. La necesidad de reemplazar un electrodoméstico puede mantenerse, aunque la decisión final depende de la disponibilidad de dinero, las cuotas o las promociones.

El clima también jugó su partido

A las dificultades económicas se sumó este año un factor estacional. Según Fernando, las altas temperaturas comenzaron más tarde que en 2025, cuando la demanda de equipos de climatización ya había empezado a moverse durante septiembre. "El niño atrasó la venta de aire acondicionado", señaló.

La demora del calor postergó las consultas y las compras de equipos que suelen impulsar la actividad comercial durante la primavera y el verano. En los primeros días de noviembre, sin embargo, comenzó a observarse un movimiento en freezers y aires acondicionados, una señal inicial que todavía depende de la continuidad de las temperaturas elevadas.

Desde el comercio de calle Bolívar también señalaron que la demanda responde de manera directa a las condiciones climáticas. Varios días consecutivos de calor pueden impulsar las consultas y generar operaciones, mientras que el regreso de las lluvias y el descenso de temperatura vuelve a postergar las decisiones.

La variable climática agrega incertidumbre a una temporada que ya arranca con ventas muy inferiores a las del año pasado y expectativas condicionadas por la economía.

Expectativas moderadas para el cierre del año

Las perspectivas para noviembre y diciembre tampoco muestran, por ahora, una recuperación significativa. Los consultados estimaron que el movimiento de diciembre podría mantenerse en niveles similares a los de octubre, todavía un 30% por debajo del año anterior. "Se espera el mismo movimiento de octubre para diciembre", indicaron.

Además, consideraron que para modificar sustancialmente el escenario debería producirse un cambio en las condiciones económicas y políticas. En su evaluación, una eventual mejora podría comenzar a sentirse después del período de vacaciones, hacia marzo.

El testimonio del comercio de calle Bolívar también reflejó incertidumbre sobre el cierre del año. Si bien reconocieron que la temporada de climatización puede generar un repunte, señalaron que las ventas dependerán tanto de las temperaturas como de la capacidad de compra de los consumidores.

Los datos recogidos en Posadas muestran un mercado de electrodomésticos condicionado por dos factores que se retroalimentan: la falta de plata en la calle y el clima. En un escenario nacional de ajuste fiscal, salarios que no recuperan el poder adquisitivo previo al cambio de gobierno y dificultades en el mercado laboral, la renovación de los bienes durables queda cada vez más supeditada a la disponibilidad de ingresos.

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