En plena sierra, 260 árboles autóctonos tienen un destino poco habitual
En la sierra, el paisaje parece intacto, pero los estudios del equipo de la UNSE detectaron otra cosa: terrenos castigados por la actividad ganadera. Por eso preparan una plantación de 260 ejemplares autóctonos en un jardín botánico que busca algo más que conservar.
Un equipo de investigadoras de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) puso en marcha un plan de conservación y restauración ecológica en el Jardín Botánico «Los Silencios», ubicado sobre la Ruta Provincial 13, en el tramo que une Ojo de Agua con Sumampa.
El trabajo se desarrolla junto a organizaciones internacionales como Biomes Connections y The Nature Conservancy, con el objetivo de gestionar de forma sustentable los recursos naturales de la ecorregión del Gran Chaco.
Un jardín pensado para la gente
La propuesta busca romper con el modelo clásico de jardín botánico y abrirlo a quienes viven en la zona. La directora del proyecto, la doctora Sandra Bravo, lo explicó con claridad: «esta nueva concepción implica que sea un jardín botánico para la comunidad, porque el objetivo es no sólo conservar la biodiversidad, sino aumentar el conocimiento de la comunidad sobre los bienes y beneficios de la diversidad».
En esa línea, la investigadora detalló que la restauración ecológica reúne una serie de medidas para iniciar o mejorar la recuperación de áreas degradadas, ya sea por actividades productivas o por condiciones climáticas.
Lo que no se ve a simple vista
El paisaje serrano muestra vegetación, pero los estudios previos del equipo universitario detectaron que hay terrenos que necesitan intervención por el desgaste que dejó la actividad ganadera.
Por eso, en los próximos días se plantarán 260 árboles de especies autóctonas: quebracho, guayacán, mistol y algarrobo, todos producidos en el vivero de la Facultad.
Visitas y contacto
El predio ya está abierto al público y tiene un espacio social bajo la sombra de especies nativas. Quienes quieran conocerlo o pedir información pueden coordinar la visita a través de la cuenta de Instagram @lossilencios.
La ejecución en terreno está a cargo de la investigadora Valeria Ibáñez Moro y de las ingenieras forestales Melina Bolesso, Camila Barraza y Melisa Miranda, becarias del Conicet.