En plena apertura de la Rural de Pico, el campo le marcó la cancha al Gobierno
El Gobierno llegó a la Rural de Pico con elogios para el campo, pero los productores no se quedaron callados. Entre discursos, asoman reclamos que marcan la agenda del sector.
Con un fuerte reclamo por la carga impositiva, el campo le puso tensión a la inauguración de la 92° Exposición Rural de General Pico. Mientras el Gobierno provincial destacaba el potencial productivo, los ruralistas pedían condiciones para invertir.
La muestra, organizada por la Sociedad Rural local bajo el lema "Conectando raíces con futuro", reúne a más de 200 expositores y busca mostrar la fuerza del norte pampeano. En el acto de apertura estuvieron la ministra de la Producción, Fernanda González; el presidente de la Sociedad Rural, Carlos Matilla; el titular de CARBAP, Pablo Ginestet, y la intendenta Fernanda Alonso, entre otros.
El Gobierno, con la mira en la producción
González transmitió el saludo del gobernador Sergio Ziliotto y resaltó el papel del sector como "uno de los principales motores de la economía pampeana". Según la funcionaria, la agricultura "muestra resultados alentadores, particularmente en cultivos como el maíz y el girasol", y la ganadería "continúa demostrando su importancia en términos de stock" con una mejora sostenida en eficiencia que ubica a la provincia entre las más destacadas del país.
La ministra también mencionó las herramientas de financiamiento disponibles a través del Banco de La Pampa, FOGAPAM y el CFI, además de programas como Compre Pampeano, la agencia I-COMEX, la Zona Franca y el Polo Científico Tecnológico de General Pico. "Cuando el agro crece, también crece nuestro sector industrial, nuestras pymes, los contratistas rurales, la logística, los servicios y toda la cadena agroalimentaria", sostuvo.
El reclamo del campo: impuestos y confianza
Del otro lado, Carlos Matilla fue contundente: "El principal desafío del país no es sólo económico, es recuperar la confianza". Aunque reconoció que acompañan el rumbo económico, marcó que "todavía no está completo" y que el sector agropecuario "continúa soportando una carga tributaria que no le permite invertir", a la que calificó como un "impuesto distorsivo".
Matilla también puso sobre la mesa la necesidad de atender la sanidad animal, en particular la fiebre aftosa, y convocó a los productores a involucrarse: "No alcanza con reclamar, hay que participar".
Pablo Ginestet, de CARBAP, coincidió en la preocupación por la burocracia impositiva y la aftosa, y sumó otros dos frentes: el mal estado de los caminos rurales y la preparación ante el fenómeno de El Niño. Aun así, cerró con optimismo: "Son muchos los desafíos que tenemos, pero nuestro país tiene una oportunidad de desarrollar nuestros productos y ofrecerlos al mundo".