En Perico, los entierros de personas cada vez más jóvenes tienen en vilo al cementerio
En Perico hay un cementerio que está enterrando a cada vez más gente joven y la causa que más se repite no es la que imaginás. La responsable del predio dio un consejo urgente que muchos deberían escuchar.
La administración del cementerio San José, en Perico, encendió una alarma que excede lo administrativo: está creciendo la cantidad de inhumaciones de personas jóvenes y la causa más repetida es el infarto.
La responsable del predio describió un escenario que calificó como "alarmante". Los cuadros cardiovasculares fatales, según detalló, se concentran en franjas etarias que van desde los 38 hasta los 50 años.
Frente a ese panorama, dejó un consejo directo a la comunidad: priorizar el cuidado personal por encima de las presiones económicas y el ritmo de vida acelerado.
"Tenemos que tomar precaución... no pensar en la plata, si nos falta quedémonos tranquilos, primero está la salud", expresó.
En la misma línea, recomendó a los vecinos incorporar el hábito de controlarse la presión arterial en los centros de salud de la zona, sin importar la edad.
Colapso de tierra, dengue y la pelea por el agua
En el plano operativo, la responsable reconoció que el cementerio atraviesa una emergencia por falta de espacio para inhumaciones a tierra. La solución que urge, dijo, es la habilitación de un nuevo predio municipal. Mientras tanto, la disponibilidad de nichos está cubierta.
Otro frente es el agua. Aunque el predio cuenta con tanques y puestos en cada esquina, resulta difícil evitar que los visitantes usen recipientes con líquido para las flores, algo que complica la prevención del dengue.
"Para el Día de la Madre me están pidiendo que ponga más agua... yo puse tanques para que no molesten, pero no hay forma de conformar a la población", sostuvo.
El pedido a los vecinos es concreto: usar repelente y colaborar vaciando los recipientes para evitar la proliferación de mosquitos.
La obra que esperan en Perico
Pese a las dificultades operativas y la escasez de personal, la administración destacó el avance de la nueva sala velatoria comunitaria, una obra largamente esperada que se estima finalizar en los próximos 20 o 25 días.
También agradeció la solidaridad y las donaciones de materiales de vecinos y comerciantes locales, que colaboran activamente para concretar el espacio.