En Metán los ven tirados en las veredas: ahora la Policía llegará con un equipo especial
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En Metán los ven tirados en las veredas: ahora la Policía llegará con un equipo especial

Los vecinos de Metán los ven cada mañana en las veredas y ya no saben cómo reaccionar. Un grupo de instituciones se reunió para armar un protocolo que empieza a funcionar en noviembre: quiénes van a intervenir y qué pasará con los menores.

Las calles de Metán amanecen con una postal que los vecinos conocen demasiado bien: jóvenes tirados en veredas y espacios verdes de distintos barrios, atrapados por el consumo de drogas. Frente a esa realidad, un grupo de instituciones y organismos públicos de la ciudad se sentó a diseñar un protocolo de intervención para abordar a las personas adictas que viven en situación de calle.

La reunión se realizó el jueves pasado en la Casa Natal Federico Gauffin, en la Villa San José, y la convocó Carla Romeri, responsable del Centro de Escucha, Atención y Tratamiento (C.E.A.T.).

Quiénes se sumaron al acuerdo

Del encuentro participaron representantes de la Defensoría Oficial Penal, del Juzgado de Violencia Familiar y de Género, del Juzgado de Ejecución de Sentencias, de la Secretaría de la Niñez, del hospital Del Carmen, del Instituto Especializado de Alojamiento Nº4, de la fundación Mepao y del Distrito de Prevención 3 de la Policía de la provincia.

Según Romeri, en la mesa de trabajo se hizo un diagnóstico de la situación local y se acordaron acciones concretas para atender, en una primera etapa, la problemática de las personas en situación de calle por consumo de drogas.

El esquema prevé que, cuando se detecte a alguien en esas condiciones, se evalúe si necesita asistencia médica inmediata. En ese caso, la notificación llegará al C.E.A.T. para articular las posibilidades de que esa persona acceda a un tratamiento y luego se le haga un seguimiento.

"Se va a ir haciendo un abordaje especial y de manera articulada para conocer la situación de cada uno, porque muchos tienen familia en Metán", explicó Romeri, quien adelantó que el protocolo comenzará a aplicarse en noviembre.

Un problema que se agrava

La preocupación de los vecinos no es nueva. La situación se viene agravando, según el diagnóstico, porque la mayoría de estos jóvenes roba en viviendas, comercios y vehículos cualquier elemento de valor para venderlo a precios irrisorios y así conseguir dinero para comprar estupefacientes.

A eso se suma un obstáculo de fondo: en la localidad del sur provincial no existe un centro especializado para internar a las personas que sufren adicciones.

Cómo actuará la Policía

Rodrigo Cardozo, jefe del Distrito de Prevención 3 de la Policía provincial, detalló cómo será el procedimiento desde la fuerza. Cuando se detecte a una persona con adicciones en situación de calle, se convocará a miembros del C.E.A.T. y a una mamá de una fundación para que acompañe. Además, se le practicará un examen médico, motivo por el cual participó personal del hospital Del Carmen en la reunión.

"Nosotros vamos a hacer el traslado y a notificar a los padres en el caso de los menores de edad. Vemos que es muy positivo el compromiso de las distintas instituciones y organismos que van a intervenir para evaluar cada caso en particular y realizar un abordaje integral", sostuvo Cardozo.

El jefe policial aclaró un punto central: las personas deben acceder al tratamiento por su propia voluntad.

"Esto es el inicio de algo muy positivo", resumió.

Los números de la lucha contra el narcomenudeo

Cardozo también repasó el trabajo que viene realizando la fuerza en el tema. Muchos de estos chicos cometen delitos, son demorados, trasladados a la dependencia y luego se hace la consulta judicial correspondiente. En paralelo, continúa la lucha contra los que venden drogas.

Entre enero y septiembre de este año se realizaron 149 procedimientos en la vía pública en la jurisdicción, 29 allanamientos de domicilios, se demoró a 120 personas y se secuestró el equivalente a 900.000 dosis de drogas.

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