En la UCCuyo quieren que los médicos aprendan lengua de señas: qué falta para que sea materia
La UCCuyo ya formó a sus primeros estudiantes de Medicina en lengua de señas y ahora quiere que la enseñanza llegue a toda la carrera. Lo que se evalúa en la facultad y el paso que podría cambiar el plan de estudios.
La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo) terminó su primer curso de “Introducción a la Lengua de Señas Argentina para Medicina”, una experiencia piloto con estudiantes de sexto año que apunta a derribar las barreras de comunicación entre los futuros profesionales y la comunidad sorda.
La capacitación se extendió durante doce semanas, con 48 horas de formación, y ahora la facultad evalúa ampliarla a toda la carrera y consolidarla como materia regular.
Qué se enseña y cómo
El programa combinó comunicación básica, vocabulario sanitario e interacción clínica en Lengua de Señas Argentina (LSA). Los alumnos practicaron con simulaciones de atención en consultorio, guardia e internación, situaciones que remiten directamente al ejercicio profesional.
Uno de los rasgos que la institución destacó fue la metodología: el 80% del tiempo se destinó a la práctica activa y la interacción. La enseñanza estuvo a cargo de un profesor sordo, acompañado de forma permanente por un intérprete de LSA, lo que permitió cruzar el aprendizaje del idioma con la cultura y las vivencias de la comunidad sorda.
Las actividades incluyeron recursos visuales, ejercicios de comunicación y espacios de reflexión sobre los obstáculos que enfrentan las personas sordas cuando acceden a la salud. La propuesta no se quedó en el vocabulario: buscó que los estudiantes reconozcan necesidades comunicacionales y miren la atención sanitaria desde el lugar del paciente.
El paso que sigue
Esta primera edición tuvo como protagonistas a un grupo de estudiantes de sexto año. El objetivo estratégico de la Facultad de Ciencias Médicas es consolidar el programa y extenderlo a todos los alumnos de Medicina, con la mira puesta en convertirlo en una materia formal de la carrera.
La universidad resaltó el trabajo del equipo docente y el acompañamiento de la Asociación de Sordos de San Juan, cuya participación fue clave para que la capacitación se pudiera llevar adelante. Ese vínculo entre la casa de estudios y la comunidad sorda aparece como la base para darle continuidad a la propuesta y ampliar su alcance en la formación de los futuros médicos.
De la inclusión del aula a la práctica clínica
El propósito de la iniciativa es trasladar la inclusión del aula al consultorio. La formación apunta a que los futuros profesionales cuenten con herramientas para reducir las barreras de comunicación, entender mejor las necesidades de sus pacientes y construir vínculos más cercanos, respetuosos y centrados en la persona.
Así, la propuesta une la innovación educativa con un desafío concreto del sistema de salud: preparar médicos capaces de moverse en distintos escenarios comunicacionales y aportar a servicios más accesibles y humanizados.