En La Pampa los chicos ya lo probaron: el 30% de los adolescentes, cara a cara con el vapeo
Un neumonólogo se sentó frente al Concejo Deliberante de Santa Rosa y puso un número sobre la mesa: tres de cada diez chicos de 13 a 17 años de La Pampa ya probaron un vapeador. Lo que dijo sobre lo que realmente se inhala y por qué los adolescentes son el blanco perfecto.
Un neumonólogo llevó el tema al Concejo Deliberante de Santa Rosa, donde se discute una ordenanza para limitar los vapeadores, y puso números sobre la mesa: tres de cada diez jóvenes de 13 a 17 años de la provincia ya usaron estos dispositivos.
Juan Costabel, especialista en neumonología, expuso este martes ante el cuerpo deliberativo santarroseño, que tiene en tratamiento un proyecto para restringir la circulación y el uso de cigarrillos electrónicos. Su mensaje central fue uno: la idea de que el vapeo es inofensivo es falsa, y esa creencia es la que explica el avance entre los más chicos.
"El principal problema es entender que no es inocuo", planteó el médico, y valoró que la discusión llegue al Concejo porque, sostuvo, hay medidas que se pueden tomar desde el ámbito municipal.
Qué se inhala cuando se vapea
Costabel describió el funcionamiento del dispositivo: un cartucho calienta un líquido que se convierte en vapor y se aspira. Ese líquido, aclaró, no es agua. "Creo que es el principal problema: la gente cree que es agua y que eso ayuda a calmar el hábito de fumar", dijo a Plan B.
La composición es variada. Algunos cartuchos contienen nicotina y generan adicción igual que un cigarrillo. Otros suman metales que irritan la vía aérea, cuadros de bronquitis e infecciones repetidas. También hay alcoholes potencialmente cancerígenos y sustancias que directamente se desconocen, como saborizantes y aromatizantes.
El daño pulmonar poco frecuente pero real
El especialista mencionó el EVALI (por sus siglas en inglés, lesión pulmonar asociada al uso de cigarrillos electrónicos o vapeo), un cuadro grave aunque poco habitual. "No hay que asustar a la población, pero entender que esa posibilidad está", advirtió.
Entre los síntomas que describió aparecen tos, catarro, bronquitis y una mayor predisposición a infecciones respiratorias. En chicos con problemas previos, como asma, el vapeo puede descontrolar la enfermedad, provocar crisis y exigir más medicación.
La puerta de entrada al cigarrillo
Para Costabel, el riesgo de fondo es otro: que el vapeo funcione como escalón hacia el tabaquismo. Recordó que el cigarrillo es la principal causa de muerte prevenible en el mundo, con la patología cardiovascular a la cabeza, el cáncer de pulmón como el más letal y el EPOC, una enfermedad producida exclusivamente por el tabaco.
"Si el vapeo abre la puerta o favorece el inicio del tabaquismo, estaría potenciando uno de los principales problemas de salud a nivel mundial", afirmó.
Los números que preocupan
El neumonólogo citó un relevamiento del SEDRONAR de 2025. En La Pampa, el 30% de los jóvenes de entre 13 y 17 años ya usó vapeadores. Si se mira solo el último año previo a la encuesta, un 13% de los chicos había iniciado o probado el vapeo en ese período.
La comparación con datos anteriores es elocuente: antes, el fenómeno era prácticamente irrelevante. "Desde que se instaló, creo que por una falsedad, la de que es inocuo, se empezó a usar, y eso es un problema", sostuvo.
No distingue clase social
Consultado sobre el perfil de los usuarios, Costabel fue claro: el vapeo atraviesa a todas las clases sociales. "No es caro conseguir un dispositivo. La cuestión económica no es un impedimento", señaló.
Y puso el foco en la adolescencia como población vulnerable. "El cuidado de cualquier cuestión relacionada a adicciones tendría que ser una cuestión a abarcar", agregó.
Para el médico, el fenómeno se naturalizó y se popularizó por la misma razón de siempre: la percepción de que inhalar vapor de agua no hace nada. "Y no es tan así", cerró.
Qué dice la ANMAT y las sociedades científicas
Costabel recordó que la ANMAT levantó la prohibición total y autorizó los dispositivos con ciertas restricciones, aunque aclaró que no puede explicar bien la cuestión técnica. Lo que sí remarcó es la posición de las principales sociedades científicas de Argentina y del mundo: la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria fijó postura y sostiene que el vapeo es nocivo y no debería circular.
También diferenció dos discusiones que suelen mezclarse. Algunos trabajos mostraron que el cigarrillo electrónico sirvió como herramienta para dejar de fumar en un contexto determinado y bajo supervisión médica. Otra cosa muy distinta, advirtió, es decir "úsENLO que no pasa nada". "Ahí está el principal problema", subrayó.
¿Prohibir o restringir?
Sobre la conveniencia de una prohibición, el neumonólogo se preguntó si las prohibiciones son lo mejor. "Por lo menos hay que dar esa discusión y plantear la mayor limitación posible al acceso", respondió.
Y trazó un paralelismo con lo que ocurrió con el tabaco: las políticas de prohibición de publicidad, de esponsoreo deportivo y de restricción de espacios para fumar lograron que el tabaquismo bajara de manera paulatina en la población argentina. "Habría que ir por lo menos en un camino similar", concluyó.